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La Iglesia católica empieza Cuaresma con un gesto muy gráfico: la imposición de la ceniza.

La imposición de la ceniza se practica en la Iglesia católica desde sus orígenes y recoge la tradición judía de cubrirse con cenizas para manifestar arrepentimiento. Compartimos algunas cosas que todos los católicos deben conocer sobre este tiempo litúrgico.

1. ¿Por qué se impone la ceniza?

La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en el documento de la Iglesia Directorio sobre la piedad popular y la liturgia numero 125:

El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las Cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.

2. ¿Qué simboliza y qué recuerdan la ceniza?

La ceniza, como signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra” (Gn 2,7); “hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho” (Gn 3,19).

3. ¿Por qué se inicia la Cuaresma con la imposición de la ceniza?

Es el inicio de los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión. También para prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

4. Al momento de la imposición se nos dice: “Recuerda que de polvo eres y en polvo te convertirás” y “conviértete y cree en el Evangelio”, ¿qué significan estas palabras para los cristianos?

Son un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio.

5. ¿Qué hacer cuando no hay sacerdote o Iglesia cerca ese día?

Cuando no hay sacerdote la impartición de cenizas puede realizarse sin Misa, por un diácono o un laico, de forma extraordinaria. Sin embargo, es recomendable que al acto se preceda por una liturgia de la palabra y las cenizas deben estar bendecidas por un sacerdote o un diácono. Si no hubiese Iglesia cercana se puede cumplir el ayuno y la abstinencia que es obligatorio.

6. ¿A quién se le impone la ceniza?

Puede recibir este sacramental cualquier persona, inclusive no católica. Como especifica el Catecismo (1670 ss.) los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los sacramentos.

 7. ¿Es obligatoria la imposición de la ceniza?

El miércoles de ceniza no es Misa de precepto, por lo tanto, no es obligatoria recibirla, es un sacramental, pero sí es recomendable.

8. ¿Cuánto tiempo hay que tener la ceniza en la frente?

Cuanto uno desee. No existe un tiempo determinado.

9. ¿A qué se nos llama en este tiempo litúrgico?

A acercarse al sacramento de la Reconciliación, a poder rezar el Vía Crucis y Vía Matris. Es el tiempo de pedir perdón a Dios y de perdonar a quienes nos han ofendido. Y en este Año de la Misericordia vivir las obras de misericordia.

10. ¿Es obligatorio el ayuno y la abstinencia durante la Cuaresma? ¿Por qué?

En Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de esos límites es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida “fuerte” una sola vez al día. En ese sentido, es obligatoria porque nos ayuda a mortificarnos y a preparar mejor el espíritu para la gran Pascua.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en el tiempo de Cuaresma, permite a los fieles permutar la abstinencia de los viernes, por otras obras de penitencia que impliquen especial ejercicio de caridad y piedad, limosnas, visitas a los enfermos, ancianos, presos y necesitados, enseñanza de la doctrina cristiana.

Por: P. Jaime Cruz

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