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Pablo Lopez pasó por varios problemas en su vida. A los cinco años salió de su casa por “curioso” y nunca supo cómo regresar. Luego, una pareja de estadounidenses lo adoptaron pero no pudieron lidiar con su conducta y lo regresaron a México.

Tras haber caído por ocho años en depresión, “Dios es hermoso”, como ahora se hace llamar, decide tomar una segunda oportunidad en un concurso de talentos en México. Mira cómo le fue en el video a continuación. Un ejemplo de que, pese a los obstáculos en la vida, Dios siempre nos llama al encuentro de una manera muy personal. En este caso, a través de la música. 

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