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Para la mayoría de los ecuatorianos escuchar la fecha “16 de abril”, podría ser un recuento de recuerdos negativos llenos de pánico. El 16 de abril de 2016 Ecuador vivió uno de sus capítulos más tristes. Sin percatarnos, la tierra de nuestro hermoso país empezó a resquebrajarse. Eran aproximadamente las 19h00 y un movimiento sísmico con magnitud de 7,8 grados en la escala de Richter, sacudía al Ecuador. El epicentro: Pedernales en la provincia de Manabí.

Pero todos estos datos ya los sabemos casi de memoria. Por semanas enteras vimos y escuchamos en los medios de comunicación los desastres que vivían nuestros hermanos en Manabí y Esmeraldas. Como consecuencia, se vio una multitudinaria ayuda. Demostramos que los ecuatorianos somos unidos, fuertes y bondadosos.

Ahora, a cumplirse un año de aquel terremoto, te queremos mostrar cifras y datos para que conozcas los resultados de este fenómeno natural.

Según una investigación realizada por Profits Consulting Group, resumen 3 hallazgos fundamentales.

  1. Existen los “damnificados psicológicos”, los que a pesar de  no perder bienes materiales o humanos, quedaron psicológicamente afectados.
  2. Existe una baja cultura hacia las “medidas preventivas” en el Ecuador. Aunque hayan altas posibilidades de riesgo, esto no cambia.
  3. Se demostró una alta tasa de “Solidaridad Social” frente a la crisis.

Cabe destacar, que del estudio realizado en Quito y Guayaquil, el 79 % de las personas colaboró con los damnificados. Sus ayudas fueron desde ropa, alimentación, dinero, voluntariado y transporte. Lo que manifiesta una vez más que aunque Ecuador se quebró, el corazón de los ecuatorianos se unía con más fuerza.

Luego del terremoto las réplicas eran algo del día a día. Nos alertábamos por los medios y el miedo se apoderaba de nosotros. En total fueron 2.284 réplicas, de las cuales 40 superan los 5 grados en la escala de Richter.

Las cifras más lamentables y penosas se centran en la pérdida de vidas humanas. Un total de 671 personas ya no están con nosotros, luego del terremoto. De los escombros de la tierra, como una oportunidad más de vida, se rescató a 6.274 personas. Y por si fuera poco, existieron 28.678 albergados, que siguen esperando la colaboración del mundo entero para salir adelante de esta catástrofe.

En Manabí, 10 ciudades están altamente afectadas: Portoviejo, Manta, Chone, Montecristi, Bahía de Caráquez, Rocafuerte, Calceta, Puerto López, Pedernales y Jaramijó. En Manta, se registró el colapso de varias edificaciones, incluida la torre de control del Aeropuerto Internacional Eloy Alfaro. Además, largas horas sin electricidad, ni agua. La ciudad de Portoviejo, capital de la provincia, también evidenció colapso de al menos 684 infraestructuras civiles. Jama, otro de los cantones de la provincia, se vio seriamente afectado en su infraestructura y permaneció incomunicado por varios días. Sin embargo, la población más afectada fue Pedernales. El 80 % de la localidad quedó destruida.

En un inicio se atribuía el epicentro del terremoto a una localidad del Cantón Muisne, en la provincia de Esmeraldas. Igualmente los daños fueron considerables. En la capital se afectaron 152 edificaciones incluido el Palacio Municipal. Aunque no existieron víctimas mortales que lamentar, el 95 % de los habitantes de la localidad de Muisne fue evacuada hacia albergues, debido al colapso de 803 viviendas y la falta de servicios básicos por varios días.

Ha transcurrido un año entero y los retos y desafíos continúan. No se puede esperar que todo regrese a la normalidad. El terremoto dejó miles de edificaciones en escombros, carreteras agrietadas, hundimientos, pero sobre todo tristeza y lágrimas, pero la esperanza de juntar cada pedacito de nuestro bello Ecuador. Nos forjó con fortaleza y nos enseñó que los ecuatorianos estamos hechos de coraje, compañerismo y unión.

Por: Redacción Vive!

 

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