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¿Estamos ante una generación de chicos perezosos, egocéntricos, insatisfechos, quejumbrosos, infelices, exigentes, demandantes?

Solo por nombrar algunos adjetivos negativos, hoy en día los chicos muestran muchas de estas actitudes. Está claro que esta descripción es solo una generalidad y como en todo encontramos sus excepciones. Sin embargo, cuando los padres evalúan y tratan de comprender a los “chicos de hoy”, olvidan que ellos son producto o consecuencia de lo que como adultos estamos haciendo. ¡Así que cuidémonos de estar poniendo la lupa en el lugar equivocado!

Mejor preguntémonos: ¿qué estamos haciendo para formar hijos con estas características? Los padres favorecemos la cultura de lo inmediato, no nos tomamos tiempo para enseñar o entrenar, facilitamos todo en nombre de nuestro amor o hasta culpa por no poder estar. ¿La excesiva sobreprotección o la poca tolerancia al error? Buscamos que los aprendizajes sean instantáneos, mientras que no soportamos el enojo o malestar de los hijos, o ni logramos controlar nuestras propias emociones.

Estos errores parece que nos llevan a un denominador común: chicos dependientes e inútiles. Muchos padres se preocupan por la autoestima de sus hijos y eso es muy importante. Pero no olvidemos que esta irá directamente relacionada a la cantidad de independencia que hayan ganado de acuerdo a su edad.

Criemos hijos independientes

Pensemos en el niño que hace sus tareas o estudia para las lecciones solo cuando un adulto se sienta junto a él. O el chico de 10 años que aún tiene a alguien cerca de él para resolverle todos los problemas diarios (uniformes, materiales, arreglo de su cuarto). O la niña que por las mañanas solo tiene que sostener su cuerpo porque un adulto le da el desayuno o le lava los dientes. ¿Cómo podría así sentirse valioso o importante? Si no es capaz aún ni de hacer sus cosas.

Establezcamos compromisos en el nuevo año

En pocos días los chicos terminarán su etapa escolar. Este es un buen momento para plantearnos nuevas metas y compromisos. Intentemos en este 2017 que el foco sea desarrollar mayor autonomía. Empecemos a enseñarles a hacer las cosas por sí mismos, a resolver problemas cotidianos, a esforzarse en hacer un trabajo bien hecho, para que luego puedan encontrar la alegría en el servicio por hacer algo por el otro. Solo así, podrán ser niños felices, generosos, empáticos, esforzados, y confiados.

Recomendaciones para crear un plan de acción con nuestros hijos

  • Si piensas que tu hijo ya sabe cómo ordenar su cajón, poner una mesa, o tender su cama… es preferible que primero modelen las actividades, luego supervisen y finalmente lo practiquen juntos.
  • A partir de los 5 años tu hijo no necesita supervisión 24/7. Bríndale situaciones en las que busque ser más independiente.
  • Sé claro, explícale qué les vas a pedir todos los días. Así distribuyen los encargos: regar las plantas, recoger los platos sucios o apagar las luces, etc. Lo importante es la constancia con la que revisen la realización de cada actividad.
  • No sean críticos, al principio habrá errores pero aprenderán de ellos. Muéstrenles confianza para que se crean capaces de lograrlo.
  • Muestren alegría por los intentos y logros realizados, es ahí donde ellos van encontrando satisfacción por lo que realizan.
  • Motiven pero cuiden los elogios excesivos. Estos pueden convertirse en recompensas innecesarias.
  • Agradezcan la ayuda que ellos les ofrecen siendo más independientes.
  • Finalmente déjense sorprender por las habilidades de sus hijos, si les dan la oportunidad les gustará ver hasta dónde pueden llegar.

 

Por: Psic. Clínica Daniella Medina de Massúh

Directora académica de IMF

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