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Un niño autista siempre pasaba solo en la hora de almuerzo, un día tuvo una inesperada compañía.

No solo la madre del niño quedó asombrada del gran gesto inesperado del jugador de fútbol americano Travis Rudolph. Él y algunos de sus compañeros del equipo estaban de visita en la escuela, y Rudolph vio durante el almuerzo que un pequeño niño comía completamente solo. Sin pensarlo dos veces agarró un pedazo de pizza y preguntó al niño si podía sentarse a su lado, y se pusieron a charlar.

Un testigo tomó una foto y la envió a la madre del niño, Leah Paske, una vez que se dio cuenta del gesto que tuvo Travis Rudolph, inmediatamente se puso a llorar. Pues su hijo, autista, comía siempre solo, rechazado por sus compañeros.

Paske decidió escribir en agradecimiento una emotiva carta a Travis que entre otras cosas decía: “mi hijo es un niño muy dulce. Siempre tiene una sonrisa y un abrazo pronto para cualquiera que se acerca. No entiendo porque lo marginan. No sé muy bien cuál fue el motivo que impulsó a que te sentaras al lado de él, pero al menos por un día he dejado de pensar a la soledad de mi hijo en el almuerzo”.

Cuando Rudolph leyó la carta no solamente se puso a llorar conmovido, porque no tenía idea que el niño era autista, y que todos los días pasaba por eso en la escuela: inmediatamente ofreció al chico su número del celular para que puedan conversar en cualquier momento.

Pequeños gestos de misericordia cómo estos te hacen no solo campeón en el deporte, sino también un campeón en la vida.

 Via: Aleteia

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