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En esta sociedad compleja, las intersubjetividades construyen diferentes identidades juveniles.

Algunos sociólogos y filósofos determinan la sociedad actual como una sociedad light. Aquí donde los vínculos humanos no son permanentes y los aspectos hedonistas influyen en los jóvenes a través del consumo mediático que llega a través de la información y publicidad en los medios de comunicación masivos.

Se señala que la búsqueda incansable por la individualización y autonomía conduce a muchos jóvenes a un consumo exagerado. Este, con muy pocos ganadores y muchos perdedores en el aspecto social. Otros autores exponen cómo los jóvenes deben constantemente redefinir sus comportamientos e identidades ante una sociedad cada día más globalizada, para poder integrarse en la misma. En esta, no podemos obviar la influencia de las redes sociales para la construcción de identidades juveniles en nuestra sociedad.

Un nicho para los nativos digitales

Internet, en consecuencia, es un medio de comunicación desde el cual los jóvenes dan sentido a su identidad. Según Mordochowicz (2012) es un espacio que les pertenece a ellos, habla de ellos y a ellos. Además, les permite comprender quiénes son y la sociedad en la que viven, definiéndolos socialmente y generado nuevas formas de sociabilidad juvenil.

Las redes sociales se constituyen en el espacio ideal para que los jóvenes sean vistos por sus amigos, que son quienes legitimarán su imagen y los ayudarán a construir su identidad. No es posible entender la adolescencia sin la importante presencia de sus amigos. Y difícilmente pueda comprenderse el concepto de amistad, sin tener en cuenta a las tecnologías.

Con una interacción en simultáneo, a través de múltiples pantallas, en tiempo real y sin necesidad de presencia física, su vida social se mueve entre dos esferas. Una vida virtual (online), en los vínculos que los jóvenes establecen en el ciberespacio, y la real (offline) en el mundo de sus relaciones cara a cara. Así, entran y salen de ambos universos permanentemente, sin necesidad de distinguir sus fronteras de manera explícita.

Autodefinirse en dos realidades

redes socialesInternet les ha dado a los jóvenes, nuevos espacios y oportunidades para hablar de sí mismos y compartirlo con sus “audiencias”. Ahora ellos pueden contar acerca de sus vidas, de lo que piensan o sienten sobre los temas que más les preocupan, también diseñar lo que desean para que otros los conozcan y tener un feedback sobre los comentarios que reciben.

Las transformaciones tecnológicas junto a los cambios sociales y culturales que las acompañaron, sin duda han afectado directamente la manera en que los jóvenes construyen su identidad. Porque en cada texto, imagen o video que suben a una red social, se preguntan quiénes son y ensayan perfiles diferentes a los que asumen en la vida real.

Espacio para redescubrirse

Internet les da la oportunidad de probarse a la luz de los otros, para crear un sentido de pertenencia e identificarse con diversas prácticas culturales. De ahí que exista una necesidad en la que los padres de familia pongan límites a sus hijos respecto al uso de la redes sociales. Preguntarles y averiguar siempre quiénes son sus amigos, conocerlos, para así poder aconsejarlos permanentemente para priorizar su tiempo.

La sociedad debe tener plena conciencia que los padres de familia son parte esencial de la formación de los jóvenes, son quienes enseñan los valores morales que rigen la vida. Ellos dan la pauta y los consejos para vivir una buena vida. Las sociedades pueden cambiar permanentemente, transformarse, pero los valores nunca, son los padres responsables de la formación y educación de sus hijos.

 

Por: Dra. Martha Rizzo G, PhD

Directora Escuela de Arte UEES

 

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