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¿En busca de regalos para los más pequeños de casa? Elige uno que despierte su creatividad.

 

Hace pocos días me di cuenta en una red social que las personas compartían el inicio de la compras navideñas y, junto con ellas, mostraban un sinnúmero de regalos y juguetes que debían comprar para familiares y amigos.

En estos días previos a la Navidad siempre surgen dudas sobre el tipo de regalo que debemos escoger, especialmente si es para nuestros niños. Tenemos una variedad de opciones que nos ofrece el mercado y de seguro nos inclinamos por un juguete que vaya de acuerdo a su edad, gustos y preferencias.

¿Pero nos hemos puesto a pensar en el impacto que tienen los juguetes o juegos que regalamos a nuestros hijos hoy en día?

¡Vamos a jugar!

La importancia del juego en la infancia radica en la posibilidad que tiene el niño para expresarse a través de éste, es decir, constituye un medio facilitador para la expresión y representación de roles, modelos o situaciones de la vida cotidiana bajo su propio argumento y creatividad, poniendo en juego sus emociones y sentimientos. Asimismo el juego es la principal vía de acceso para el aprendizaje, pues ayuda al niño a descubrir el mundo y al mismo tiempo lo estimula. Es así como aparece el momento de cuestionarnos sobre los juguetes que ponemos a disposición de nuestros pequeños.

Actualmente podemos encontrar muchas variedades de juguetes clásicos, pensados para cumplir una función específica la cual pareciera ser entretener a los niños. ¿Cómo encontrar este súper juguete? Yo lo llamaría un buen juguete, el cual debe reunir estas seis características:

Artesanales: todos aquellos que están hechos bajo la delicadeza de una mano, y por qué no aquellos que podemos construir en casa juntos.

De imaginación: dejan espacio para la imaginación y la fantasía permitiéndole al  niño ser creador de algo nuevo.

De imitación: las actividades de roles posibilita una vida imaginativa rica y sobre todo muy dichosa.

Sencillos: la simplicidad permite ampliar la funcionalidad, logrando hacer varias cosas al mismo tiempo.

Estéticos y coloridos: las formas y colores permiten darle al niño una apreciación de lo bello.

Con textura y materiales: vivimos rodeados de un sinnúmero de materiales naturales, telas, maderas. La exploración de lo nuevo estimulará a los niños a descubrir y explorar por su cuenta cosas nuevas.

De cualquier forma, los juguetes no serían lo mismo si no hay con quien compartirlos. La clave para que un juego sea significativo en la vida de un niño es la magia que cada uno de nosotros puede ponerle. Jugar con nuestros hijos nos permite encontrarnos a nosotros mismos y construir un mundo juntos donde podemos vernos con la imaginación, pureza y sencillez que solo un niño puede enseñarnos.

Por: María José Arboleda

Psicóloga Clínica

Máster en Psicoanálisis

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