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Una recopilación de datos científicos realizado por el American College of Pediatricians, aborda los temas de la ideología de género y su impacto en la sociedad actual.

El Colegio Americano de Pediatras (ACPeds, siglas en inglés) ha realizado un estudio en el que se abordan los peligros de la transexualidad y de la ideología de género. Esta publicación se basa puramente en datos científicos y biológicos, e insta a educadores y políticos a rechazar las políticas de adoctrinamiento que pretenden que los niños abracen de forma natural y saludable el cambio de sexo químico y quirúrgico.

¿En qué se basa la ideología de género?

Para empezar, debe quedarnos claro que la “ideología de género” no tiene sustento en la realidad. El punto es claro: no existe un bebé que nazca sin sexualidad, como muchos defensores de la ideología afirman. La sexualidad humana es un rasgo binario, biológico y objetivo. Los genes “XY” y “XX” son marcadores genéticos de la salud. Lo normal en el diseño genético humano es ser concebido macho o hembra. Este principio es evidente por sí solo, el cual puede ser desglosado se la siguiente manera:

  1. Nadie nace sin sexualidad. La sexualidad no es algo que uno elige.
  2. Todo ser humano nace con sexo biológico. El concepto de género que se quiere imponer es sociológico y psicológico, no una objetividad biológica.
  3. Permitir que un niño o adolescente elija un mal llamado “género” es un atentado directo contra su propia identidad sexual.

Existen niños que sufren disforia de género (GD) que está reconocida como un trastorno mental, según el Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V). De acuerdo a esta prestigiosa Asociación, está científicamente comprobado que el 98% de los varones y el 86% de las mujeres, pueden tener una confusión con la propia identidad sexual. En el caso de que suceda, suele ser prácticamente durante la adolescencia, es muy raro en edades menores. ¿Qué hacer en esos casos? Primero, entender que no es un “reconocimiento que deberías tener o ser del sexo opuesto”. Es una enfermedad, en la cual sientes un conflicto interior, pues, de distintas maneras, te cuesta la convivencia cotidiana con el mismo sexo, principalmente en momentos en los que el tema sexual es evidente. Sin embargo, hay distintos tratamientos para eso.

Normalización en los medios de comunicación

En diciembre de 2016, salió a la luz una polémica portada de una importante y prestigiosa revista internacional. En ella se mostraba, bajo el título ‘Gender Revolution’ (Revolución de Género), a un niño transexual de 9 años, promoviendo una agenda política, aprovechándose “de la ciencia y del bienestar de niños inocentes”. Esta edición fue considerada como un “ejemplar histórico”.

El niño aparecía vestido de rosa de los pies a la cabeza, diciendo la frase: “la mejor cosa de ser una niña es que ya no tengo que pretender que soy un niño”. En la entrevista narra las dificultades por las que pasó cuando decidió “convertirse” en una chica. Además, cuenta que “todo de ser una chica es bueno”. Esta publicación fue apenas otro ejemplo más de la campaña, promovida desde organizaciones internacionales como la Word Pride, a favor de normalizar la ideología de género. Esta ha sido destinada sobre todo a los niños, con el objetivo de “moldearlos” e imponerles esta doctrina desde edades tempranas.

Para reflexionar

Estamos en medio de una lucha cultural, en la que organizaciones mundiales, con fines ideológicos y económicos, tratan de implantar una “visión” distorsionada de la identidad humana, aniquilando los fundamentos básicos de la vida humana. ¿Qué podemos esperar de una imposición política y mediática tan agresiva?

Por: Pablo Augusto Perazzo

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