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Todas las mujeres pueden tener hijos, pero para ser mamá, ¿se hace o se nace?

Daniela está a punto de cumplir 30 años, es una mujer casada, con hijos, profesional y exitosa, por lo que podríamos pensar que es feliz, pero no. A pesar de ser una adulta y haber conseguido gran parte de sus objetivos en la vida, aún no consigue sentirse completa. Sin importar cuánto tiempo pase, ella sigue resintiendo la falta de demostraciones de afecto por parte de su madre, por lo que a menudo se siente fuera de lugar. 

Al convertirse en madre por primera vez se prometió a sí misma no cometer los errores de su madre, por lo que día a día se ha preocupado de expresar y demostrar su amor no solo a sus hijos, sino también a su familia y amigos. Aunque nadie le ha enseñado a ser madre, sin importar que no tuvo un ejemplo de cariño, ella ha buscado la manera de superar esta situación y aprender de ésta.

¿Por qué es tan importante sentir el amor maternal?

En la primera etapa de la vida los infantes absorben todas las experiencias como conocimiento y comienzan a definir su personalidad en torno a éstas, por lo que los niños que no reciben amor pueden desarrollar conductas agresivas o trastornos antisociales en la adolescencia.

El amor maternal es la primera fuente de cariño que recibe el niño desde que está en el vientre, es decir, desde que comienza su desarrollo. Variados estudios han comprobado que cuando se producen casos de abandono, negligencia o rechazo, la mayoría de los niños afectados toma malas decisiones en su futuro, ya sea una temprana iniciación sexual, promiscuidad, ingreso al mundo de las drogas o a la delincuencia, entre otras posibilidades.

Siempre existirán momentos en que te sientas cansada, superada e incluso agotada con la labor de ser madre, pero si tienes la dicha de serlo, no la abandones. Si sientes que tus hijos no se dan cuenta de cuánto los amas, entonces sigue estos simples consejos y entrégales todo tu amor en solo 3 pasos.

1. Besos y abrazos 

La forma más sencilla de demostrar amor es con grandes y apretados abrazos esporádicos, sin necesidad de tener motivos. Los besos también dicen te quiero, en especial aquellos en la frente pues son señal de preocupación hacia quien lo recibe. 

2. Palabras dulces

Dile que lo quieres, que te hace sentir orgullosa, resalta sus cualidades y enséñale a vivir con sus defectos. Todo lo que le digas, aunque a veces parezca que no escucha, influirá en su vida. 

3. Pequeños detalles 

Prepara su plato favorito un día a la semana, salgan de paseo a alguna plaza o dedica al menos una hora al día a jugar y compartir con tus hijos. Esos momentos son invaluables y serán los recuerdos que atesorarán. 

Si bien no todas las personas demostramos el cariño de la misma manera, es fundamental que los que más nos importan se den cuenta de lo valiosos que son en nuestra vida y qué mejor forma de hacerlo que a través de actos concisos que digan “te quiero”. No olvides saludar al llegar a algún lado, despedirte si te vas, recuerda preguntar cómo se sienten y escuchar su respuesta, son detalles que permiten expresarnos sin necesidad de exponer nuestro corazón. Como dijo la Madre Teresa de Calcuta acerca de la maternidad: 

Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. 

Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. 

Sin embargo en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,

perdurará siempre la huella del camino enseñado.

 

Vía Familias.com

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