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El país necesita iniciativas solidarias y no una ley que despenalice el aborto“, afirmó el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Chilena (CECh), en un comunicado donde también pidió que el debate del aborto no se realicedesde la ideología o desde un cierto populismo”, sin contactarse “con las realidades existenciales que están en juego”.

“En vez de discutir una ley para poner fin al ser humano concebido, podríamos discutir cómo el Estado se puede hacer cargo de acompañar, aconsejar, abrir espacios en la sociedad y hasta financiar tantas iniciativas en favor de la vida que hoy se mantienen gracias a la generosidad de muchos”.

Y, lo sabemos, hay en los hospitales y clínicas comités de ética que pueden ayudar a decidir el camino a tomar para asegurar la vida de la madre y de su hijo, o bien, para recomendar el camino que, siempre queriendo salvar la vida de ambos, no lo logra. Para eso no se necesita una ley que despenalice el aborto”, afirmaron en una declaración difundida este lunes.

Los obispos recordaron que el aborto “es una injusticia e implica un trauma que puede marcar de por vida” a la mamá que aborta, muchas veces presionada por terceros. “Lejos de condenarla, queremos ayudarla, apoyarla, como lo hacen los programas de la Iglesia con las madres adolescentes o con las fundaciones que apoyan legalmente la adopción de los niños así nacidos”, afirmaron.

Un niño engendrado en el vientre de la madre es una vida humana y, por lo mismo, es acreedor del primero de los derechos humanos: que sea respetado y cuidado. Un niño que presenta problemas en su gestación, además de las maravillas que hoy hace la medicina, es una persona única que trae una misión particular a este mundo”, recordaron los obispos.

El documento completo puede leerse aquí.

Vía:  ACI/EWTN Noticias

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