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Un proyecto de educación liderado por los más pequeños de casa propone una nueva forma de cambiar el mundo.

 

Actualmente se escucha hablar de sostenibilidad por todas partes. Incluso hay grandes (e infructuosos) debates sobre si el término es sostenible o sustentable. Sin embargo, la gran mayoría de las personas no conocen lo que esto significa, y otras tantas la confunden como sinónimo de “ecológico”.

La sostenibilidad comprende el equilibrio entre los factores económicos, sociales y ambientales. Sin este equilibrio, las empresas o proyectos tendrán problemas financieros, humanos o con la naturaleza y correrán el riesgo de desaparecer con el paso del tiempo. Justamente la sostenibilidad está relacionada con perdurar en el tiempo y trascender. El concepto más generalizado, que data de 1987 es que el desarrollo sostenible debe “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones del futuro para atender sus propias necesidades”.

Desde entonces en el mundo se han ido generando nuevas iniciativas en torno a la sostenibilidad. A comienzos del nuevo milenio (2000), los líderes mundiales se reunieron en las Naciones Unidas con la visión de combatir la pobreza en sus múltiples dimensiones. Esa visión, fue traducida en ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que marcó la agenda global hasta el año 2015. Gracias a los concertados esfuerzos mundiales, regionales, nacionales y locales, los ODM salvaron millones de vidas y mejoraron las condiciones para muchos más, pero el trabajo aún no se ha completado y debe continuar en la nueva era del desarrollo.

Después de un arduo esfuerzo, los estados miembros de la Organización de Naciones Unidad (ONU), en conjunto con ONG’s y ciudadanos de todo el mundo, generaron una propuesta de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con metas al 2030. Esta nueva agenda de desarrollo fue discutida oficialmente en la Cumbre de Desarrollo Sostenible realizada en septiembre del 2015, como evento central de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde 193 líderes del mundo se comprometieron a cumplir estos 17 objetivos para lograr progresos extraordinarios en los próximos 15 años.

Acabar con la pobreza extrema, luchar contra la desigualdad y la injusticia, solucionar el problema del cambio climático. ¡Los objetivos mundiales son importantes! Son ideales que cambiarán el mundo y para los que será necesaria la cooperación entre los gobiernos, las organizaciones internacionales y los líderes mundiales. Sin embargo, todas las personas somos parte del cambio y debemos colaborar siendo solidarios, respetando la dignidad del prójimo, cuidando la creación, cada acción diaria puede contribuir a construir un mundo sostenible que la humanidad anhela.

 

RSE

 

Por: José Miguel Yturralde Torres

Máster en Desarrollo Sostenible y Responsabilidad Corporativa

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