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“La pareja perfecta es aquella que nunca tiene peleas ni desacuerdos”, ¿verdad? Esta idea es bastante popular, y bastante incorrecta. Aunque no sugiero que una pareja se pelee todos los días, lo cierto es que el conflicto ocasional es de suma importancia para cualquier pareja que busca conocer la verdadera felicidad. Así que, si has tenido desacuerdos y piensas que esto es una mala señal, no te preocupes: el conflicto es normal en cualquier pareja y representa una oportunidad para los dos.

  • Sí quiero dejar clara una cosa: el conflicto violento y aquel que ocurre diario, o cinco días de los siete de la semana, no es constructivo. En esos casos, se debe tratar como un problema matrimonial y no como el conflicto normal que aparece en cualquier relación. Con esto claro, déjame decirte porque el conflicto es normal y necesario en tu relación.

1. Se conocen en verdad

  • Es claro y sencillo: si en una pareja nunca se han visto el uno al otro de malas, tristes y enojados, no pueden decir que se conocen de verdad. Estos sentimientos son parte de cualquier persona, incluso aquella que siempre está de buenas. Sentir y experimentar juntos las emociones que llamamos “negativas,” es esencial para que la pareja llegue a conocerse a fondo.

2. Todo tiene su opuesto

  • Uno no puede sentirse feliz o saber que es la felicidad, sin saber qué es sentirse defraudado, triste, enojado. Todo en la vida tiene su opuesto y una relación de pareja no es la excepción. Si quieres sentir un gozo pleno, debes aprender a aceptar que también vas a experimentar el conflicto y sus consecuencias.

3. Una oportunidad para aprender

  • En el maravilloso lenguaje chino, “conflicto” quiere decir lo mismo que “oportunidad”. Creo que esa es una excelente forma de ver cada conflicto que tenemos como pareja: una oportunidad para aprender el uno del otro, para aprender a solucionar problemas juntos y aprender también que el conflicto trae consigo beneficios que, si se aprovechan, brindan más intimidad y fuerza a la relación.

4. Te lleva a la humildad

Ante un conflicto, existen dos alternativas: te obliga a ser humilde con tu pareja, o termina por separarlos de forma permanente. Para aquellos que deciden que la relación es más importante que su orgullo, el conflicto les enseña el valor de perdonar y el coraje para pedir perdón. Creo que esa es la lección más importante que podemos aprender, ya que la usaremos durante toda nuestra relación.

Si tú así lo quieres, el conflicto no tiene que ser el enemigo de tu relación. Puede ser la forma de aprender a amarse más, si se lo permites. Así que no huyas del conflicto, sino que afróntalo con coraje y aprende en el proceso.

Vía: Familias.com

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