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¿Es este el asenso de un nuevo esquema de familia?

Dinkis, término que define por sus siglas en inglés Double Income No Kids –doble salario sin hijos– son parejas jóvenes entre 25 y 35 años, que viven juntos pero sin más compromisos que destacarse profesionalmente, tener una mascota, viajar, divertirse, practicar deportes extremos, adquirir tecnología, moda, etc., manteniendo su individualismo como característica primaria.

Muchas parejas Dinkis inician cuando se decide llevar una vida juntos sin papeles. Esta etapa comienza al conocerse en un plano mucho más íntimo, pero así también con menos formalismos: no matrimonio y en muchos casos, no proyección como pareja, no planes a futuro, no hijos; bajo la teoría de satisfacer sus necesidades e incluso mucho más que esto: sus lujos, vivir bien, cómodos y a gusto. En algunos casos tienen más solvencia económica que los matrimonios que deciden iniciar una vida de familia. Estos poseen “aparentemente” más libertad y más ambiciones personales.

Tendencias que popularizan estilos de vida

En países desarrollados es muy común encontrar este tipo de parejas, a diferencia de estados como el nuestro donde aún se guardan más las tradiciones. Aun así podemos encontrarlos, la mayoría casados. Matrimonios jóvenes que amplían mucho la etapa de “luna de miel” y luego la de “adaptación” encuentrando una zona de confort muy amplia y de la cual es muy complejo salir.

Estas parejas deciden por propia voluntad abstenerse de la idea de familia, de ese planteamiento central que lleva a buscar a la persona ideal para formar una familia. Situación a la que la suma de ambos puede llevar a tres o más, y que siempre será una bendición, donde la ilusión y romanticismo de ver a tu pareja en el hijo o hija de ambos ha sido cambiada por la de alcanzar metas profesionales más ambiciosas y dedicar tiempo e ingresos a sus parejas, a ellos mismos o a sus aficiones sin ninguna presión o sacrificio.

Sería importante analizar los motivos por los cuales los jóvenes están aceptando esta tendencia como un nuevo esquema de familia. Una #familiadedos es en la que ambos son personas adultas e independientes, donde nadie debe hacerse cargo del otro y donde no existen sacrificios sino solo compañía de momento y satisfacción inmediata.

Jóvenes = producto de la sociedad

La sociedad actual promueve mucho el hedonismo, inmediatismo y mínimo esfuerzo. La facilidad con la que los jóvenes manejan su vida a través de una pantalla, el enfriamiento, el distanciamiento o incluso el quebranto y fracaso del modelo tradicional de familia, pueden ser algunos de los factores que llevan a nuestros jóvenes a tener miedo al compromiso. Esa misma incertidumbre social y política a nivel mundial, los aleja de esa voluntad o fuerza que nos lleva adquirir una obligación y a hacer todo lo necesario para cumplirla. Esto se traduce a una relación que significa involucrarse en todos los sentidos y dar lo mejor de nosotros esperando recibir lo mismo, buscando trascender a través de los hijos.

¿Será acaso que estamos formando jóvenes tibios de mente y de corazón? Jóvenes que buscan solo su comodidad y satisfacción personal, incapaces de someterse al sacrificio y al esfuerzo. Jóvenes acostumbrados a tenerlo todo de forma fácil y rápida, sin límites, ni obligaciones, con la falsa idea de que lo merecen todo y que lo único importante es que ellos sean felices.

Es tiempo de educar a nuestros hijos como personas competentes para enfrentar retos y sacrificios, capaces de amar a los otros y de darse a los demás, aptos para entender que la verdadera felicidad se consigue en el día a día, en lo ordinario y no en lo extraordinario.

Es tiempo de mostrarles lo hermoso de vivir en familia, que el matrimonio es una comunidad de vida y amor donde dos personas se unen para procrear y formar una familia en la que cada uno de sus integrantes puede alcanzar la felicidad.

 

Por: Egda Orejuela A.

Psicóloga

MSc. Neuropsicología y Educación

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