Compartir:

Una oración y algunos pensamientos de Madre Teresa de Calcuta sobre el matrimonio. Pequeños “consejos” a las parejas que deciden afrontar juntos su futuro. El blog italiano Vita di Coppia (21 de agosto) los ha buscado en los escritos e intervenciones de la beata poco antes de su canonización.

1) Oración por la familia

Padre del Cielo, nos has dado un modelo de vida en la Santa Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre Amable a hacer de nuestra familia otra Nazaret, donde reinan el amor y la paz; que sea profundamente Contemplativa, totalmente Eucarística y Vibrante en la alegría.

Ayúdanos a permanecer juntos en la alegría y en el dolor a través de la oración en familia. Enséñanos a ver a Jesús en los miembros de nuestra familia, especialmente a descubrir Tu rostro escondido en su pobreza.

Que el Corazón Eucarístico de Jesús haga nuestros corazones mansos y humildes como el Suyo y nos ayude a hacer nuestros deberes, en la familia, en santidad.

Haz que podamos amarnos el uno a la otra, como Dios nos ama a cada uno de nosotros, cada día más, perdonándonos mutuamente como Tu perdonas nuestros pecados. Ayúdanos, oh Padre amable, a aceptar todo lo que nos das y a dar todo lo que tu nos pides con una gran sonrisa.

Corazón inmaculado de María, causa de nuestra alegría, reza por nosotros.

San José, reza por nosotros.

Santos Ángeles custodios, estad siempre con nosotros, guiadnos y protegednos.

Amen.

2) ¿Cuál es…

…el día más bello? Hoy.

…lo más fácil? Equivocarse.

… el obstáculo más grande? El miedo.

…la peor equivocación? Rendirse.

…la raíz de todos los males? El egoísmo.

…el entretenimiento más bello? El trabajo.

…la peor derrota? El desánimo.

…los mejores profesores? Los niños.

…la necesidad más primaria? Comunicarse.

…lo que nos hace más felices? Ser útiles a los demás.

…el misterio más grande? La muerte.

…el peor defecto? El mal humor.

…la persona más peligrosa? El mentiroso.

…el sentimiento más destructivo? El rencor.

…el regalo más bello? El perdón.

…lo más indispensable? El hogar.

…el camino más rápido? El camino correcto.

…la sensación más agradable? La paz interior.

…la defensa más eficaz? La sonrisa.

…el mejor remedio? El optimismo.

…la mayor satisfacción? El deber cumplido.

…la fuerza más poderosa del mundo? La fe.

…las personas más necesarias? Los padres.

…lo más bello de todo? El amor.

3) Encuentra el tiempo…

…para pensar.

…para rezar.

…para reír. Es la fuente del poder. Es el poder más grande en la Tierra. Es la música del alma.

…para jugar.

…para amar y ser amado.

…para dar. Es el secreto de la eterna juventud. Es el privilegio que nos da Dios. El día es demasiado corto para ser egoístas.

…para leer.

…para ser amigo.

…para trabajar. Es la fuente de la sabiduría. Es el camino de la felicidad. Es el precio del éxito.

…para hacer obras de caridad. Es la llave del Paraíso.

(Inscripción encontrada en la pared de la Casa de los Niños de Calcuta)

4) Los años…

Ten siempre presente que la piel se arruga, que los cabellos se vuelven blancos, que los días se transforman en años.

Pero lo que es importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el pegamento de cualquier telaraña.

Detrás de toda línea de llegada hay una línea de salida.

Detrás de cada éxito hay otra desilusión.

Mientras estas viva, siéntete viva.

Si echas de menos lo que hacías, vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillentas… insiste aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz de manera que en vez de compasión, te tengan respeto.

Cuando a causa de los años no puedas correr, camina rápido.

Cuando no puedas caminar rápido, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. ¡Pero no te detengas nunca!

5) Oración para aprender a sonreír

Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro
sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición.

Que mis ojos sonrían diariamente
por el cuidado y compañerismo
de mi familia y de mi comunidad.

Que mi corazón sonría diariamente
por las alegrías y dolores que compartimos.

Que mi boca sonría diariamente
con la alegría y regocijo de tus trabajos.

Que mi rostro dé testimonio diariamente
de la alegría que tú me brindas.

Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor. Amén.

Vía Aleteia

Compartir: