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Las salidas en familia son parte de la rutina de todo padre, no importa si son constantes o esporádicas; por consiguiente, es necesario saber qué hacer para manejar la situación y que todos la pasen bien.

 

No sé si hayan planeado una salida en la que obligatoriamente tenían que llevar a los niños, ya sea porque no tienen o les es imposible dejarlos al cuidado de alguien mayor, porque el plan surgió de última hora o nada más porque deseabas integrarlos al paseo; pero, al poco tiempo de haber salido, simplemente te arrepientes porque no logras hacer que el pequeño se comporte.

Es una situación normal, ya bien sea porque debido a la edad y su educación tienden a los berrinches para expresar su descontento, porque sencillamente su carácter es inquieto o porque el concepto de pasarla bien que tiene un adulto versus el de un niño no son compatibles, por lo que resulta complicado mantenerlos tranquilos mucho tiempo.

Sin embargo, mientras sean peras o manzanas, lo cierto es que las salidas en familia son parte de la rutina de todo padre, no importa si son constantes o esporádicas; por consiguiente, es necesario saber qué hacer para manejar la situación, para que nadie se vea afectado y que, por el contrario, todos la pasen lo más a gusto posible.

Lo que todo papá y mamá debe de tomar en cuenta en las salidas con los pequeños:

  • Ropa extra

    Que a los niños les encanta echarse la comida encima, brincar en los charcos, limpiarse en la ropa o que sufren accidentes fisiológicos, no es de extrañar; así que, por favor, para y no sufras, ni hagas pasar al pequeño un mal momento, lo mejor es ir preparado con al menos una muda de ropa, que incluya prendas interiores por si surge la necesidad.

  • La comida del niño o bebé

    Los niños son impredecibles, lo mismo puede pasar que coman hasta lo que encuentran en el piso a que rechacen todo alimento que les pongas enfrente, lo idóneo entonces es incluir comidas y bebidas de las que acostumbra para que si le da apetito, o simplemente rechaza otras cosas, no lo hagas pasar hambre. Si los adultos nos ponemos de malas cuando no comemos, imagina un niño.

  • Llevar juguetes

    Dibujar es una de las actividades favoritas de todos los niños, acuérdate de cómo garabatean paredes, muebles o cuánta cosa se les ocurre. Tanto así que existen restaurantes que las manteletas (manteles individuales) vienen con dibujos y lápices de colores para los chiquitos. Otra opción son las manualidades, existen paquetes para crear o armar juguetes.

  • Prepárate para la siesta

    A lo mejor tu pequeño es el típico niño que luego de comer o jugar decide que es momento de un sueño reparador, para ello no olvides llevar su chupete (chupón), muñeco o mantita que le ayuda a conciliar el sueño. He visto a no pocos niños dar una «sinfonía» porque quieren dormir pero les falta ese «algo» que utilizan en casa. No te arriesgues y llévalo contigo.

  • Escoge bien el lugar para la salida

    Es importante que pienses en ellos. Como adulto, se supone que sabes comportarte y adaptarte a las circunstancias, pero pedirle lo mismo a un pequeño resulta un exceso; por ende, elige lugares que le permitan convivir con otros niños, porque condenarlos a una silla y encima enojarte porque no está a gusto o se quiere ir, es injusto para cualquier chico.

  • Empieza de a poco

    Es imposible comenzar a hacer vida social y pretender que de buenas a primeras los chicos soporten el pasar demasiado tiempo en un solo lugar y con poca libertad de movimiento. Una característica de la niñez es la inquietud. No los obligues a salidas demasiado largas, lo mejor es planear paseos cortos en lo que ellos se familiarizan y se sienten cómodos con estas actividades.

    Salir en familia es importante, no renuncies porque no has encontrado el modo de hacer que tu hijo disfrute de ellas. Recuerda que a esas edades apenas están aprendiendo a funcionar en el mundo. Acumula dosis de paciencia, confianza y constancia, y verás que es posible.

 

Vía: familias.com

 

 

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