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La marihuana puede afectar el desarrollo de nuestras actividades diarias y relaciones interpersonales.

 

Dentro de la cultura de la marihuana, muchas personas y especialmente los jóvenes, no saben que existe el síndrome de abstinencia del Tetra Hidro Canabinol (THC). Cuando uno habla con ellos, manifiestan el controversial síndrome motivacional, que es la pérdida de “ganas” de hacer las cosas cotidianas y de ser responsables.

El rendimiento académico es una de las primeras situaciones en las que podemos identificar el síndrome de abstinencia. El fumador relaciona todo con el consumo de marihuana para realizar sus actividades. Esto interrumpe su desarrollo psico- emocional, con el riesgo de perder el sentido de responsabilidad y medición del tiempo,  de esta forma viene la desmotivación al momento de hacer sus actividades cotidianas.

Un ejemplo concreto es cuando se les asigna tareas y obtenemos respuestas como: “mañana lo termino”, “luego lo hago”, “ya lo voy hacer”. Los días pasan, muchas veces las semanas, y no han terminado lo que se les pide. Cuando hablas con ellos, comentarán que no es así y asegurarán que se trata de una exageración de sus padres.

 

Ansiedad, insomnio e irratibilidad

 

Otro de los síntomas de la abstinencia son los estados de ansiedad que presenta el consumidor. La marihuana tiene un efecto depresor en el sistema nervioso central y una vez que se deja de consumir la sustancia aparecen angustias y problemas de conducta. Pueden aparecer síntomas como nerviosismo y enojo, así como descontrol de sí mismo. El fumador, además, presenta una sensación de incapacidad al manejar sus tiempos y espacios con  normalidad, lo que ocasiona en él un deseo de aislarse de las personas por el malestar psicológico que le produce.

El insomnio suele aparecer también en casos similares cuando se suspende el consumo. Por nuestra experiencia en CRIAD (Centro de recuperación integral de adicciones) hemos visto que algunos pacientes que son consumidores de marihuana presentan problemas para conciliar el sueño, ya que  luego del efecto de la droga, viene la “chantada”, término para describir el bajón que se siente cuando pasa el efecto.

La irritabilidad es otro síntoma que aparece con mucha frecuencia, asociado a una personalidad voluble entre irritable y ansiosa. Este efecto produce inestabilidad en el consumidor y por eso las personas que consumen marihuana presentan mal manejo en sus relaciones interpersonales. La depresión también suele aparecer en los primeros días del retiro del consumo de THC. La personalidad del individuo se aplaca, se muestra retraído, se aísla sin querer relacionarse con nadie.

Muchos jóvenes no saben que la marihuana produce estos síntomas y cuando se presentan en su cuerpo aumentan el consumo. A mayor tiempo de consumo, mayor enganche y mayor daño.

Estos síntomas no necesariamente aparecen en conjunto, pero puede suceder en algunos casos. Por eso, es importante que el familiar sepa identificarlos a tiempo para que busque ayuda profesional.

 

 

Por Antonio Rimassa Chiriboga
Taller.tapad@gmail.com
Criad2014@hotmail.com

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