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Todos necesitamos consejos financieros en algún momento y por qué no aplicarlos en esta Navidad.

En casa el objetivo siempre es ahorrar y en diciembre esto pareciera una locura. Entre las reuniones navideñas, los intercambios, los regalos, pensaríamos que “ningún sueldo alcanza”. Para poder hacerlo es importante tener una planificación financiera, aunque suene a algo aplicable a una empresa, esto es algo que está al alcance de todas las familias; siempre y cuando se sigan una serie de pautas. Bajo esta premisa les ayudaremos a establecer su propia organización (de acuerdo a necesidades reales) para el manejo de su propio capital. Podrán ver cómo en poco tiempo esto será un hábito que les ayudará ahorrar más y mejor.

Establecer objetivos: Realiza un análisis real y sincero de las finanzas familiares, de forma que puedas conocer la cifra total que surge del resultado de restar los gastos totales a los ingresos totales. Así podrás ver aquellos costes que están suponiendo un gasto extra.

Toda la familia puede colaborar: Es importante que ahorrar sea un compromiso de todos. Los niños pequeños también pueden colaborar, les sorprenderá cómo ellos se interesan por el valor de la electricidad o del agua; o por cómo papá y mamá trabajan para conseguir dinero y llevar comida a casa mes a mes.

Plazos para alcanzar el objetivo: Realizar una estimación realista sobre cuánto tiempo tardaremos en ahorrar cierta cantidad o pagar alguna deuda, hará que te centres en tu objetivo y que tú y tu familia sean más constantes. La idea no es conseguir ahorrar en poco tiempo y parar, sino convertirlo en hábito.

Define una estrategia: Una buena opción es recortar los gastos familiares más excesivos. Por ejemplo, podrías compartir vehículo para ir al trabajo para optimizar el precio del combustible o consultar las diferentes alternativas de telefonía, por una más económica.

Control: Tu calendario de responsabilidades no estará bien detallado hasta que no añadas las diferentes etapas en las que tendrás que hacer una revisión del estado de tus finanzas. Marca varios momentos para hacer balance de los pasos anteriores y retócalos según las novedades que vayan apareciendo en tu núcleo familiar. Herramientas como Fintonic, Monefy o Wallet pueden ser los mejores aliados para organizar tus gastos.

Una buena previsión es la base ideal para que las finanzas familiares tengan un equilibrio constante. Nadie puede prevenir que la refri se dañe, pero será más fácil afrontar este gasto si se han ido acumulando ahorros. La clave es mantener la constancia, esta será su mejor aliado para sobrevivir a estas Navidades y así empezar el año con la tranquilidad de contar con un “colchón” ante cualquier circunstancia.

 

Por: Carol Arosemena

Lcda. en Comunicación y Literatura

Máster en Comunicación y Educación

Fuente: ABC España

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