La primera encíclica de León XIV, Magnifica Humanitas, publicada este lunes 25 de mayo, supone una de las reflexiones más profundas de la Iglesia sobre el impacto de la inteligencia artificial y el poder tecnológico en el futuro de la humanidad.
A continuación, recogemos 15 pensamientos centrales del documento, donde el Pontífice alerta contra una nueva “Babel digital” y reclama una civilización centrada en la persona humana.
- “La MAGNÍFICA HUMANIDAD que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
- “Allí donde la humanidad corre el peligro de perder su rostro, nosotros, los cristianos, alzamos los ojos hacia el Dios que se hizo carne”.
- “Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma”.
- “Los principales motores del desarrollo son actores privados, a menudo transnacionales, dotados de recursos y capacidad de acción superiores a los de muchos gobiernos”.
- “¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?”.
- “La tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común; pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias”.
- “Evitemos, por tanto, el ‘síndrome de Babel’: la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles, la uniformidad que aplana las diferencias”.
- “Este es el riesgo de la deshumanización: construir el futuro excluyendo a Dios y reduciendo al otro a un medio”.
- “Hoy en día, el deseo de plenitud del ser humano corre el riesgo de desviarse hacia metas engañosas: la ilusión de una tecnología que promete liberarnos de toda fragilidad”.
- “La verdadera realización no nace de la eliminación de las fragilidades, sino de un crecimiento armonioso”.
- “Ninguna mano, por sí sola, basta para sostener el peso de los desafíos que atraviesa el mundo”.
- “En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos”.
- “Ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor” a la humanidad revelada plenamente en Cristo.
- “El verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro, de una inteligencia dispuesta a escuchar”.
- “Ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel”.
Vía Religión en Libertad









