Compartir:

Un número de 98 no nacidos fueron sepultados en Guayaquil. La iniciativa estuvo a cargo de la Junta de Beneficencia y la Arquidiócesis.

En el marco del Día del Niño, el miércoles 1 de junio se realizó en Guayaquil la sepultura de 98 no nacidos. La actividad estuvo a cargo del movimiento Sí a la vida.

El sepelio masivo se cumplió en el pabellón especial del Panteón Metropolitano que la Junta de Beneficencia donó en el 2019 a la Arquidiócesis de Guayaquil para este fin.

Su sepultura estuvo precedida por una misa de exequias en la Iglesia San José del Panteón Metropolitano. La liturgia fue celebrada por monseñor Giovanni Battista Piccioli, director del movimiento Sí a la Vida.

Battista también es guardián custodio de una de las 3 campanas ‘La Voz de los no nacidos’. Este símbolo fue bendecido por el Papa Francisco en la Ciudad del Vaticano el pasado 27 de octubre de 2021 y enviado al mundo a anunciar el evangelio de la Vida.

 

 

Honrar a los no nacidos

En un comunicado, la Junta de Beneficencia indica que esta ceremonia honra la vida de los niños en fase prenatal. “Se les brinda una sepultura digna a estos bebés que por diferentes circunstancias no llegaron a nacer”.

Además, el movimiento Sí a la vida busca despertar conciencias visibilizando el hecho de que la muerte perinatal es una realidad, “aunque durante siglos ha sido silenciada y la expresión de su dolor incluso censurada”, puntualiza el comunicado.

Con esta ceremonia, que honra la vida de los niños en fase prenatal, se espera despertar conciencias, visibilizando el hecho de que la muerte perinatal es una realidad, aunque durante siglos ha sido silenciada y la expresión de su dolor incluso censurada.

El rito de exequias, es una experiencia que marca el inicio del duelo, que en la actualidad, nuestra sociedad debe ir asumiendo, al racionalizar que el aborto, espontáneo o inducido, acaba con la vida de un ser humano, de un ser único e irrepetible; sepultar dignamente los restos de un no nacido, y no descartarlos como desechos, es cuestión de lógica y humanidad.

Los niños fueron cremados el viernes por la Junta de Beneficencia de Guayaquil, y la inhumación de los mismos a cargo del movimiento Sí a la Vida de la Arquidiócesis.

 

 

Compartir: