León XIV exhortó a las familias cristianas a cultivar los valores del Evangelio durante el Ángelus del domingo 28 de diciembre, fiesta de la Sagrada Familia. Defendió «la belleza de las palabras y los gestos buenos de cada día» como baluarte frente al «bienestar vacío y superficial» de la sociedad
Al introducir la oración mariana el domingo 28 de diciembre en la plaza de San Pedro, el Papa León XIV meditó sobre el Evangelio del día, que narra la «huida a Egipto». El Papa vio en la figura de Herodes «a un hombre cruel y sanguinario», pero también «profundamente solo y obsesionado por el miedo a ser destronado». Lamentablemente, «el mundo sigue teniendo sus «Herodes», sus mitos del éxito a cualquier precio, del poder sin escrúpulos, del bienestar vacío y superficial», que conducen a la «desesperación» y a los «conflictos». Aquí tres habilidades para las familias.
1 LA ORACIÓN FAMILIAR
«No dejemos que estos espejismos apaguen la llama del amor en las familias cristianas», imploró León XIV. Y exhortó a las familias a cultivar «los valores del Evangelio», empezando por la oración. Una invitación que reiteró en enero con motivo de la publicación de la intención de oración mensual del Papa: «Oremos para que la oración, a partir de la Palabra de Dios, alimente nuestras vidas y sea fuente de esperanza en nuestras comunidades, ayudándonos a construir una Iglesia más fraterna y misionera».
2 LA ASISTENCIA A LOS SACRAMENTOS
El Papa León XIV también exhorta a las familias cristianas a asistir más a los sacramentos, en particular a la confesión y la comunión. León XIV había destacado, con motivo de la solemnidad del «Cuerpo y la Sangre de Cristo» el pasado 22 de junio, el sacrificio de amor realizado por Cristo a través de la Eucaristía:
«El Señor acoge, santifica y bendice el pan y el vino que depositamos en el altar, junto con la ofrenda de nuestra vida, y los transforma en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, sacrificio de amor por la salvación del mundo. Dios se une a nosotros acogiendo con alegría lo que le ofrecemos y nos invita a unirnos a Él recibiendo y compartiendo con la misma alegría su don de amor». Un don de amor que cada cristiano está llamado a difundir a su alrededor.
3 EL AMOR DOMÉSTICO
En este día de la fiesta de la Sagrada Familia, León XIV destacó las virtudes esenciales para mantener viva la «llama del amor doméstico», llamada a iluminar al mundo entero. Para el Papa, esto pasa por «los afectos sanos, el diálogo sincero, la fidelidad, la sencillez y la belleza de las palabras y los gestos buenos de cada día». Así es como las familias pueden ser «luz de esperanza para los entornos en los que vivimos» y «escuela de amor».
Puso como modelo a María, José y el Niño Jesús, «el nido y la cuna de la única respuesta de salvación posible: la de Dios, que, en total gratuidad, se entrega a los hombres sin reservas y sin pretensiones». Al concluir su meditación, León XIV deseó que Dios bendijera «a todas las familias del mundo, para que crezcan a imagen de la de su Hijo hecho hombre y sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su infinita caridad».









