¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a concentrarse sin apagar su curiosidad?

Obviamente, la atención y la concentración son importantes, por lo que también debemos asegurarnos de que estas funciones se vayan desarrollando.

No obstante, también conviene recordar que gran parte de nuestra misión como padres consiste simplemente en acompañar y guiar a nuestros hijos, sin presionar demasiado.

  1. Ajusta tus expectativas. Entender que el cerebro de tu hijo funciona de manera diferente y que esa distracción que sueles ver como un obstáculo incluso es necesaria te ayudará a afrontar esos momentos con más calma.
  2. Proporciona estructura sin rigidez. Los niños necesitan cierto marco para no perderse durante la exploración. Puedes ayudar a tu hijo acotando el tiempo, diciéndole: “vamos a concentrarnos 10 minutos en esto y luego puedes explorar lo que quieras”.
  3. Señala lo relevante, sin imponer. Cuando tu hijo se distrae, en vez de decirle que eso no es importante o que está perdiendo el tiempo, puedes guiarle para que se fije en el aspecto relevante. Así le enseñas a priorizar y filtrar lo irrelevante sin invalidar su curiosidad.
  4. Valida el proceso, no solo el resultado. Si solo refuerzas cuando termina rápido, envías un mensaje claro: explorar está mal. En cambio, puedes decirle: “me gusta que te hayas fijado en tantos detalles, ahora vamos a intentar hacerlo más rápido”.
  5. Reduce las distracciones externas. Aunque gran parte de la “distracción” es interna debido a esa necesidad de explorar, un entorno más tranquilo y con menos estímulos permitirá que se concentre mejor.

Cuando entiendes que la distracción infantil no es un problema a corregir sino un proceso importante, todo cambia. Piensa que cuando tu hijo se distrae o tiene la cabeza en las nubes, podría estar construyendo un mapa mental del mundo más amplio. Y eso no es un problema. Al contrario, bien orientado, podría ser incluso una ventaja.

Con el tiempo, a medida que su memoria de trabajo y sus funciones ejecutivas maduren, podrá concentrarse durante más tiempo, ser más rápido y enfocarse en los objetivos. Pero esa transición no puede ni debe ser acelerada.

Fuente Ser padres
Doto www.freepik.es

arte-ipac-navidad