Descubre todas las formas de cultivar la cercanía, la confianza y el bienestar en la etapa de gestación.
Un embarazo rediseña por completo las dinámicas familiares existentes. Padres e hijos tienen que buscar su lugar con la llegada de un bebé y adaptarse a nuevas rutinas, emociones y responsabilidades. Este proceso puede generar ilusión, pero también inseguridades y modificaciones en las relaciones entre los familiares.
En este sentido, la pareja en sí puede verse afectada. Aunque parezca que no influye de forma directa en los vínculos afectivos, puede suponer un cambio en la manera en la que se relacionan los futuros padres y en su intimidad. Por ello, es necesario cuidar la relación desde el primer momento y dedicar tiempo a la comunicación, la comprensión y el apoyo mutuo para afrontar juntos esta nueva etapa. Descubre cómo hacerlo.
Por qué la pareja puede verse afectada
La pareja puede verse afectada por varios motivos. La madre experimenta cambios hormonales que pueden influir en su estado de ánimo, por lo que su pareja también puede sentirse ansiosa o insegura ante esta nueva etapa. Pueden retroalimentarse en este sentido.
Asimismo, cambian de forma inevitable las rutinas en el día a día: citas médicas, preparación para la llegada del bebé, ajustes económicos y reorganización del hogar son algunas de las nuevas realidades a las que tiene que enfrentarse la pareja.
También pueden producirse cambios en la intimidad. Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor, explica a Ser Padres que «el deseo sexual cambia en función de muchos factores. El estado hormonal, el físico y las enfermedades que padecemos, el emocional, la situación de pareja, el apoyo familiar y el momento vital influyen de forma conjunta en el deseo de las personas».
Estos motivos, que se pueden sumar al malestar por problemas laborales, enfermedades o miedos varios pueden influir directamente en la relación de pareja. La clave no consiste en evitarlos o hacer como si no existieran, sino en aceptar su presencia y afrontarlos en dúo.
5 consejos clave
Desde la plataforma vidamaternal360, recomiendan vía Instagram (@viamaternal360) involucrar por completo a nuestra pareja a nivel físico. Puede por ejemplo ayudar realizando masajes en el vientre, que pueden aliviar la tensión, mejor la circulación y favorecer la conexión.
Asimismo, recuerdan la importancia de mantener una comunicación abierta, expresando cómo se siente cada uno y permitir que ambos participen completamente en todo el proceso del embarazo, de principio a fin.
Además, pueden ser beneficiosos los rituales nocturnos, como darse un masaje relajante o escuchar música antes de dormir. Contribuye a reducir el estrés y mejorar el descanso.
Finalmente, cuidar la alimentación en dúo, preparando comidas saludables juntos, no solo fortalece el vínculo emocional, sino que también contribuye a una nutrición adecuada durante esta etapa.
El doctor Cutberto Torres, experto en medicina materno-fetal, explica, en Instagram (@dr.cutbertomedicinafetal), que es también aconsejable realizar actividades compartidas como caminatas suaves, la preparación del espacio del bebé, la asistencia conjunta a clases prenatales o la práctica de ejercicios de respiración.
Estas experiencias favorecen la comunicación, la confianza y la complicidad entre ambos, convirtiendo la espera del bebé en un proceso más cercano, emocional y significativo para la relación.
Recuerda que este momento es único. Aunque pueda parecer que esté rodeado de obstáculos, puede ser una oportunidad para reforzar vuestro vínculo de forma duradera.









