¿Crees que el fútbol no es lo tuyo? El Mundial ofrece muchas razones para que los católicos le den una segunda oportunidad
Para muchos, la llegada de la Copa Mundial provoca la misma reacción cada cuatro años. ¿Qué es lo que nos emociona tanto? Aquí hay unas razones católicas para llevar el espíritu futbolero, pues la Copa del Mundo tiene bastante en común con la fe.
1 ¡A LOS PAPAS LES ENCANTA EL FÚTBOL!
Si necesitabas el respaldo papal, el Papa Francisco era famoso por su pasión por este deporte. Aficionado de toda la vida del club argentino San Lorenzo, solía hablar de la capacidad del deporte para unir a las personas y enseñar importantes virtudes humanas.
Aunque el Papa León XIV no ha mostrado exactamente la misma obsesión pública (aunque entre sus años en América Latina y ahora que vive en Italia, un país amante del fútbol, esto podría cambiar), ha hablado con frecuencia sobre el poder del deporte para construir comunidad y fomentar la amistad. Si los papas pueden ver la belleza en el deporte, tal vez valga la pena investigarlo.
2 EL MUNDO ENTERO ESTÁ PENDIENTE
Hoy en día son muy pocos los eventos que realmente unen a la humanidad: la Copa del Mundo sigue siendo uno de ellos. Durante unas semanas, gente de todos los continentes se reúne frente a los televisores, llena las plazas públicas, restaurantes y se vuelve loca al unísono por el movimiento de un balón.
3 ES UNA GRAN LECCIÓN DE ESPERANZA
Tras cuatro largos años de espera desde la última copa, cada país comienza el torneo convencido de que este podría ser, por fin, su año. Los aficionados estudian las estadísticas. Debaten sobre tácticas. Analizan todos los escenarios posibles. Y luego pasan el mes siguiente aferrándose a una esperanza casi imposible. La virtud de la esperanza puede ser teológica, pero la práctica de la esperanza suele ser deportiva.
4 LAS TANDAS DE PENALTIS
Hay pocas experiencias que enseñan a entregarse como lo hace una tanda de penaltis. Llega un momento en que el análisis deja de servir. La lógica desaparece. El control se desvanece. Y lo único que queda es la confianza, la oración y un ritmo cardíaco que se acelera rápidamente.
Millones de aficionados al fútbol viven esto cada cuatro años. Es doloroso. Si Dios tuviera un celular, ¡este sería el momento en que se colapsaría por la gran cantidad de peticiones de oración que le llegarían!
5 LA FE ES MÁS FÁCIL DE DETECTAR DE LO QUE UNO PODRÍA PENSAR
Una cosa que los espectadores que ven el Mundial por primera vez descubren rápidamente es que la fe nunca está lejos de la acción. A lo largo del torneo, se verá a los jugadores rezando antes de los partidos, señalando al cielo tras marcar un gol, hablando de Dios en las entrevistas y haciendo la señal de la cruz al saltar al campo.
Entre los ejemplos recientes se encuentran Désiré Doué, del PSG, quien agradeció públicamente a Jesucristo tras ganar la Champions, y Bukayo Saka, del Arsenal, quien habló sobre su costumbre de leer la Biblia antes de acostarse. La Copa del Mundo simplemente lleva esos momentos a un escenario aún más grande.
6 NOS RECUERDA QUE EL SENTIDO DE PERTENENCIA ES IMPORTANTE
Quizás este sea el atractivo más profundo de todos. La Copa del Mundo nunca se trata solo de fútbol. Se trata de tradiciones familiares, recuerdos de la infancia, identidad nacional y la alegría de compartir una experiencia con millones de personas al mismo tiempo.
La gente se viste con los colores de su país, canta canciones que conoce desde hace años, celebra las victorias con completos desconocidos y, de alguna manera, se encuentra emocionalmente involucrada en la suerte de personas que nunca ha conocido. Durante unas semanas, los aficionados se convierten en parte de algo mucho más grande que ellos mismos.
7 Y… ¡LA CAPACIDAD ATLÉTICA ES EXTRAORDINARIA!
Durante un partido de la Copa del Mundo, los jugadores pueden correr el equivalente a una media maratón en dos partidos, esprintar repetidamente a velocidades que se acercan a los 35 km/h y controlar un balón en movimiento con un nivel de precisión que roza lo absurdo.
Ver fútbol de élite es un poco como ver a un pianista de concierto. Cuanto mejores son, menos difícil parece. Solo cuando lo intentas tú mismo te das cuenta de lo extraordinario que es realmente.
La buena noticia es que no queda mucho por esperar. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 arranca hoy 11 de junio y se extenderá hasta el 19 de julio, marcando la primera vez en la historia que el torneo es organizado por tres naciones: Estados Unidos, Canadá y México.








