Los trastornos de espectro autista (TEA) afectan a la forma en que las personas se comunican, se relacionan, aprenden y se comportan, y comienza a desarrollarse incluso antes del nacimiento.
Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada cien niños recibe este diagnóstico, lo que ha impulsado a la comunidad científica y a las autoridades sanitarias a buscar mejores estrategias de apoyo.
Entre los muchos desafíos que afrontan los niños con TEA se encuentra el cuidado de la salud bucal. Las dificultades de comunicación, la sensibilidad sensorial y la ansiedad hacen que la higiene dental y las visitas al dentista resulten especialmente complejas. Como consecuencia, estos menores presentan más caries, traumatismos dentales y otros problemas bucales que sus compañeros neurotípicos.
Por eso, la preparación previa y el acceso a información adecuada pueden marcar una gran diferencia en la experiencia tanto del niño como la de sus padres, quienes suelen experimentar altos niveles de estrés al intentar manejar la ansiedad de sus hijos durante las consultas.
En este contexto, las redes sociales se han convertido en una fuente clave de información. Concretamente, muchas familias recurren a vídeos disponibles en YouTube, aunque aún se sabe poco sobre la calidad y utilidad real de ese tipo de contenido. Averiguarlo fue precisamente el objetivo de nuestro estudio.
Discriminar entre vídeos fiables y peligrosos
En nuestro trabajo observamos como los vídeos que presentaban una mayor fiabilidad y veracidad fueron los realizados por dentistas; en concreto, entrevistas realizadas a estos profesionales de la salud y grabaciones en los que aportaban consejos claros y sencillos. Por el contrario, los vídeos realizados por familiares de niños con TEA se percibieron como menos fiables.
Estos resultados no solo dejan de manifiesto la necesidad de una mayor participación por parte de los profesionales de la salud para la creación de contenido de calidad, sino que también ponen de relieve la importancia de enseñar a los padres a identificar información fiable en internet.
Cabe destacar el hecho de que en nuestra revisión también nos encontramos también con afirmaciones sin ningún respaldo científico. Por ejemplo, en una grabación se decía que las restauraciones realizadas con la aleación llamada amalgama eran neurotóxicas para los niños con autismo y podía empeorar su conducta, lo que contradice las recomendaciones de organismos internacionales. Otro vídeo aconsejaba el uso de aceites esenciales para prevenir la caries en niños y evitar así la visita a la consulta.
Este tipo de mensajes pueden generar falsas expectativas y retrasar la atención odontológica necesaria, lo que reafirma la necesidad de mas estudios como el nuestro que identifiquen y filtren el contenido en YouTube. Pero, sobre todo, refuerza la necesidad de ofrecer a los padres herramientas claras y prácticas para actuar.
Preparando la visita
Entonces, ¿cómo pueden los padres preparar mejor esa primera visita un niño con TEA al dentista? Una de las principales estrategias consiste en explicar al menor con sencillez qué ocurrirá durante la consulta. Cuentos, imágenes y vídeos educativos permiten que se familiarice con el entorno antes de enfrentarse a él.
En este sentido, resulta muy interesante enseñar al niño grabaciones de YouTube que contienen experiencias de otros menores con TEA en el dentista. Así, aprende y comprende mas fácilmente a qué se enfrenta en esta primera visita.
Otra medida clave es la adaptación del entorno clínico. Se aconseja programar las citas en horarios tranquilos, evitar largas esperas y reducir estímulos como ruidos fuertes o luces intensas. Además, la comunicación debe ser clara y predecible, avisando al niño antes de cada procedimiento para evitar sorpresas que le puedan generar angustia.
Los expertos también destacan la importancia de realizar visitas progresivas, comenzando con encuentros breves destinados únicamente a conocer el consultorio y al dentista. Durante la consulta, el refuerzo positivo –basado, por ejemplo, en pequeñas recompensas– ayuda a consolidar una experiencia favorable. Asimismo, la presencia de los padres aporta seguridad emocional y facilita el manejo de la conducta.
Finalmente, mantener una rutina estable, con el mismo profesional y en un horario similar, contribuye a que el niño se sienta más cómodo en futuras visitas. Estas estrategias no solo mejoran la experiencia odontológica de los niños con TEA, sino que también reducen el estrés de las familias y aumentan las posibilidades de una atención dental adecuada y continuada.
Para facilitar las cosas, hemos creado la aplicación DienTEA, que ayuda a las familias a organizar contenido válido y pone a su disposición pictogramas que allanen la visita al dentista.








