Prevenir hoy significa proteger el futuro

Mantener una alimentación balanceada, realizar actividad física, cuidar la salud mental y acudir a chequeos médicos periódicos son prácticas fundamentales; sin embargo, hoy los especialistas coinciden en que el concepto de prevención debe entenderse desde una perspectiva más amplia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el autocuidado comprende la capacidad de las personas para promover y mantener su salud, prevenir enfermedades y afrontar problemas de salud a lo largo de la vida. Sin embargo, las enfermedades no transmisibles continúan siendo el principal desafío sanitario a nivel mundial. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas provocan cerca del 75 % de las muertes registradas cada año.

En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública (MSP) también ha enfatizado que reducir el impacto de estas enfermedades requiere fortalecer la cultura de prevención mediante estilos de vida saludables controles médicos periódicos y diagnósticos oportunos que permitan mejorar el pronóstico de los pacientes y reducir complicaciones.

No obstante, la prevención ya no se limita únicamente a evitar la enfermedad. Cada vez más especialistas coinciden en que también implica estar preparados para afrontar las consecuencias médicas y económicas que puede representar un diagnóstico de alta complejidad. En este contexto, la planificación de la salud comienza a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de la educación financiera de las familias.

Enfermedades como el cáncer, trasplantes u otros tratamientos especializados pueden representar gastos que superan los USD 100.000, una realidad que evidencia la importancia de anticiparse y contar con mecanismos que permitan acceder oportunamente a la atención médica sin comprometer el patrimonio familiar.

» Cuando hablamos de autocuidado solemos pensar en alimentación, ejercicio o descanso, pero también debemos incorporar la planificación. Así como las personas organizan sus finanzas para comprar una vivienda, emprender un negocio o asegurar su jubilación, la salud también debería formar parte de esa planificación. Prepararse para enfrentar una enfermedad es una forma de proteger el bienestar y la estabilidad económica de toda la familia.», señala Paula Sancho, experta en seguros.

En Ecuador, apenas el 27 % de la población con empleo adecuado cuenta con un plan de medicina prepagada, una cifra que refleja la necesidad de fortalecer la educación sobre la importancia de anticiparse a los riesgos en salud y comprender que la prevención también incluye mecanismos que permitan enfrentar eventos médicos inesperados.