El niño no es propiedad de sus padres

Equipo de Expertos en Bioética del episcopado polaco declara la maternidad subrogada «una acción de suyo ilícita»

El deseo de tener hijos no genera un derecho a tenerlos. Con esa distinción, los expertos en bioética de la Conferencia Episcopal Polaca desarman el argumento central de la industria de la gestación subrogada.

La proliferación de ofertas comerciales que garantizan «un hijo sano» mediante gestación subrogada ha llevado al episcopado polaco a fijar posición con un texto claro: la maternidad subrogada es, en sí misma, una práctica moralmente inaceptable, y el Estado debe impedirla. Así lo sostiene el Equipo de Expertos en Bioética de la Conferencia Episcopal Polaca en un pronunciamiento fechado en Varsovia el 27 de agosto de 2026 y firmado por el obispo Józef Wróbel, SCJ, en nombre de todos sus miembros.

El documento afirma que «la maternidad subrogada es una acción de suyo ilícita y no puede conciliarse con la fe y la moral cristianas».

No existe un «derecho al hijo»

El punto doctrinal central del texto es la distinción entre el deseo de tener descendencia y un supuesto derecho a obtenerla. Los expertos sostienen que ese deseo «no puede ser interpretado como un derecho a tener descendencia, porque el niño, en sentido ontológico, es decir, en cuanto persona humana, no es propiedad de sus padres».

De ahí se sigue, según el pronunciamiento, la exclusión de cualquier forma de mercantilización: «La concepción y el nacimiento de un niño no pueden ser objeto de una transacción comercial, ni por parte de la mujer que ofrece su cuerpo en alquiler para las necesidades de la maternidad subrogada, ni por parte de quienes desean obtener descendencia por esa vía, ni tampoco la práctica de la subrogación puede ser tolerada, permitida, aceptada, ni mucho menos promovida por las instituciones estatales».

Cuatro argumentos: del in vitro a la trata de personas

El Equipo de expertos articula su posición en cuatro consideraciones. La primera es que la subrogación solo resulta accesible mediante fecundación artificial, habitualmente extracorpórea, de modo que arrastra todas las consecuencias genéticas, evolutivas y psicológicas asociadas a las técnicas de reproducción artificial, sobre las que los expertos recuerdan haber advertido en ocasiones anteriores, tanto respecto a la salud de los niños como a la salud pública.

La segunda apunta a las garantías comerciales de descendencia sana que aparecen en las ofertas. Los firmantes concluyen que tales garantías conducen inevitablemente a eliminar mediante aborto eugenésico a los niños concebidos en los que se detecten enfermedades genéticas o del desarrollo. El texto recuerda que dar muerte a un niño no nacido es siempre una acción de suyo ilícita en grado sumo y que, en determinados supuestos, constituye además un delito conforme a la legislación vigente en Polonia.

La tercera consideración se dirige al llamado turismo reproductivo. Realizar el proceso fuera de las fronteras polacas, señalan, no lo vuelve legal: al contrario, adquiere rasgos de trata internacional de seres humanos, algo que no queda justificado ni por el deseo de tener hijos ni por el consentimiento de casi todas las partes implicadas. El objeto de la transacción, subrayan, son niños tratados como mercancía y no como personas dotadas de una dignidad inalienable unida a su condición humana.

La cuarta se refiere a las mujeres gestantes. Su consentimiento formal, que con mucha frecuencia deriva del propósito de mejorar su situación material, no vuelve lícita una acción en la que el ser humano es tratado como objeto, aunque lo haga voluntariamente.

Llamamiento a las autoridades

El pronunciamiento concluye con una interpelación directa a las instituciones públicas. El Equipo de Expertos en Bioética insta a las autoridades de la República de Polonia «a emprender acciones inmediatas y firmes que impidan la maternidad subrogada a los ciudadanos polacos y que bloqueen la actividad de las empresas que ofrecen tales procedimientos en el territorio del Estado polaco».

Fuente infoCatolica
Foto www.magnific.com