La Fundación TASE fue creada hace 15 años debido a que la madre del fundador, Pedro Villamar, fue diagnosticada con Alzheimer. En ese momento, él no sabía cómo actuar porque la enfermedad no era conocida en el país y no existían centros de apoyo o diurnos disponibles. Con el objetivo de apoyar a su madre y a muchas otras personas, decidió establecer la Fundación.
Para conocer más de está enfermedad entrevistamos a Cristina Calderón directora de la Fundación TASE
Según las estadísticas disponibles en el país, se estima que cerca de 100.000 personas padecen Alzheimer¿Han observado algún incremento en estas cifras con el paso de los 10 años en que la Fundación ha estado operativa, o estas estadísticas se han mantenido estables?
Ahora, después de 15 años recopilando datos, sabemos que hay más de 100.000 personas con demencia en el país. Al comenzar hace 15 años, no disponíamos de cifras exactas. Actualmente, se estima una prevalencia del 6% entre las personas mayores, quienes son las más afectadas por esta enfermedad. En Ecuador, se calcula que más de 100.000 personas sufren de demencia, y aproximadamente el 70% de ellas tiene la enfermedad de Alzheimer.
¿De qué causas se origina esta enfermedad?
Aún no sabemos con certeza, ya que no tiene cura. Se trata de una enfermedad degenerativa y progresiva. Sin embargo, hay ciertos síntomas que merecen nuestra atención, como la pérdida de memoria a corto plazo. Por ejemplo, si visitas a tu madre en casa y te hace la misma pregunta repetidamente. Esto es importante considerar. Una situación ilustrativa es cuando llevas a tu abuela a comer, ella almuerza y, después de una hora, comenta que no recuerda haber comido o te pide que le sirvas de nuevo.
¿Cuáles han sido los principales desafíos que han enfrentado para difundir el mensaje y tratar de ayudar a las personas?
En realidad, no hemos encontrado grandes obstáculos porque al ser una enfermedad poco conocida, cuando la gente recibía información, también se enteraba sobre lo que es el Alzheimer. Sin embargo, esta enfermedad lleva consigo un gran estigma. Muchas personas, por ejemplo, tienen un adulto mayor en casa que comienza a olvidar cosas y asumen que es una parte normal del envejecimiento, pensando que su abuelo está perdiendo la memoria solo porque es anciano. Como resultado, no lo llevan al médico para obtener un diagnóstico. La pérdida de memoria no es normal a ninguna edad. Por eso, es esencial que si un adulto mayor muestra signos de pérdida de memoria, se consulte a un médico.
Existe también el estigma de que ante un diagnóstico, las personas sienten vergüenza o desconfianza al hablar del tema. Esto lleva a que escondan al abuelo en casa, por miedo a que otros lo vean, porque creen que hay algo malo en ello. Sin embargo, el Alzheimer es una enfermedad del cerebro. Es como si el corazón, los riñones o el estómago se enfermaran. En este caso, es el cerebro el afectado. Así es como se manifiesta la enfermedad de Alzheimer.
Este estigma ha sido un desafío considerable durante estos 15 años. Pese a las capacitaciones y esfuerzos por visibilizar el problema, queda mucho por hacer. Pero ahora, después de 15 años, creo que la gente tiene una mejor comprensión de lo que implica esta enfermedad.
Puedes ver la entrevista completa en: https://youtu.be/MmnX-VE9RjM








