¿Qué hacer al encontrar un perro perdido? Claves para acercarte sin asustarlo

Imagina que sales de casa y, de repente, todo lo que conoces desaparece: los olores que te indican por dónde caminar, las voces que reconoces y las personas que te transmiten seguridad. No sabes cómo regresar y, mientras intentas encontrar el camino, cada ruido y cada movimiento pueden convertirse en una nueva fuente de incertidumbre. Para un perro que se pierde, el mundo puede volverse así de desconcertante. 

Un perro perdido puede correr hacia una avenida, esconderse de las personas o salir huyendo justo cuando alguien intenta ayudarlo. Para quien lo encuentra, estas reacciones pueden parecer contradictorias. Sin embargo, detrás de ellas puede haber un animal que busca desesperadamente las señales que le permitan orientarse en un entorno desconocido. 

Pero ¿qué ocurre en su comportamiento cuando pierde el contacto con su familia?, ¿puede recordar a sus cuidadores?, ¿y qué debe hacer una persona cuando encuentra una mascota que parece estar sola? Comprender las respuestas a estas preguntas es fundamental para proteger a las mascotas extraviadas y facilitar su regreso a casa. 

¿Qué pasa por la mente de un perro cuando se pierde? 

Para un perro extraviado, el entorno puede cambiar de un momento a otro. Los olores que reconoce, las marcas que utiliza para orientarse y las personas que le transmiten seguridad pueden desaparecer de su campo de experiencia. 

Víctor Oswaldo Gamboa Ruiz, profesor del Diplomado en Aprendizaje y Bienestar de Animales Caninos de la Facultad de Educación, explica que, en estas circunstancias, el animal puede comenzar a buscar estímulos familiares mediante distintas conductas: correr, explorar o emitir vocalizaciones. También puede experimentar respuestas fisiológicas asociadas con el estrés, como un aumento de la frecuencia cardiaca y del estado de alerta. 

El profesor advierte que: “cuando hay un alto nivel de activación, los animales suelen tener dificultades para identificar estímulos relevantes”. Esto significa que un perro asustado puede reaccionar de manera diferente a como lo haría en condiciones habituales y que perseguirlo para atraparlo podría empeorar la situación. 

Además, el vínculo con sus cuidadores cumple una función importante. Los perros pueden recurrir a esas personas como fuente de seguridad, de modo que perder ese contacto en un ambiente desconocido puede aumentar su inseguridad. 

¿Qué hacer si encuentras a un perro perdido? 

  1. No corras detrás de él. Si está asustado, perseguirlo puede hacer que huya hacia una vía o una zona peligrosa. 

  2. No lo acorrales. Permítele mantener distancia y evita forzar el contacto. 

  3. Observa sus reacciones. Si está muy alterado, ladra intensamente, intenta escapar o muestra conductas defensivas, solicita ayuda. 

  4. Prioriza tu seguridad y la del animal. Si está herido o en un lugar de riesgo, contacta a la autoridad competente en bienestar animal. 

Encontrar una mascota no significa que esté abandonada 

La ayuda también requiere responsabilidad. Un perro o un gato que aparece solo en la calle puede tener una familia que lo está buscando, por lo que encontrarlo no convierte automáticamente a quien lo recoge en su propietario. 

Ana María García, directora del Consultorio Jurídico y Centro de Conciliación y profesora de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, explica que los ciudadanos tenemos el deber de brindar protección a los animales extraviados y reportar el hallazgo ante la autoridad municipal competente en bienestar animal. Esta puede orientar sobre el procedimiento correspondiente para que la mascota reciba atención y su familia tenga la oportunidad de reclamarla. 

Si encuentras una mascota, puedes seguir estos pasos: 

  1. Revisa si tiene placa de identificación y, cuando sea posible, consulta si cuenta con microchip. 

  2. Registra el lugar del hallazgo y toma una fotografía si es seguro hacerlo. 

  3. Bríndale protección temporal, agua y alimento si lo necesita, sin exponerte ni poner en riesgo al animal. 

  4. Informa a la autoridad competente y sigue las indicaciones sobre su atención y traslado. 

  5. No asumas que está abandonado antes intenta localizar a su familia y cumplir el procedimiento aplicable. 

¿Qué pasa si se niegan a devolverte a tu mascota? 

Ana María explica que existen diferentes medios para acreditar la relación con una mascota. Entre ellos están el microchip, la placa, los certificados de vacunación y la historia clínica. Estos documentos pueden respaldar una reclamación, aunque la valoración de las pruebas corresponde a la autoridad competente. 

“Será el juez que conozca de la causa o del proceso quien determine cuál será la más efectiva”, explica la profesora. 

Si no se consigue una devolución voluntaria, pueden existir alternativas ante las autoridades de la Policía y por las vías judiciales. Ana María menciona la posibilidad de hacer uso de acciones civiles y penales, según las circunstancias del caso. Por ello, si una persona retiene una mascota que buscas recuperar, es importante conservar los documentos disponibles y solicitar orientación jurídica antes de iniciar un proceso. 

La identificación preventiva es clave: mantener actualizados los datos de contacto, conservar los registros veterinarios y utilizar una placa puede facilitar el reconocimiento del animal si llega a extraviarse. 

Un perro adoptado puede construir un vínculo tan fuerte como el anterior 

¿Qué sucede cuando un perro que ha perdido a su familia llega a un nuevo hogar? La respuesta de Víctor es esperanzadora: el vínculo con una nueva familia puede llegar a ser tan fuerte como la anterior. Sin embargo, dependerá de la historia del animal, sus experiencias y las condiciones en las que se desarrolle la adaptación. 

“Lo que debería hacer una familia al adoptar a un perrito abandonado es primero observarlo mucho, porque no todos los perros reaccionan igual ante el abandono”, explica Víctor. 

Su recomendación se enfoca en construir rutinas predecibles, reducir inicialmente los estímulos desconocidos y permitirle retirarse a un espacio tranquilo cuando lo necesite. También, invita a aprender a reconocer señales como el lamido frecuente de los labios, la hiperventilación, la postura de las orejas y la cola, y los ladridos. 

Así mismo, la familia no debe castigar al perro por las conductas que presenta durante su adaptación. “Hay que evitar a toda costa usar la agresividad, los gritos o el maltrato contra los animales, porque eso solo empeorará el problema”, advierte el profesor.  

Si el animal presenta ansiedad persistente, reacciones intensas o dificultades para quedarse solo, la familia debe buscar orientación profesional. La paciencia no significa ignorar el problema, sino comprenderlo y actuar de acuerdo con las necesidades del perro. 

Ayudar a un perro perdido también significa entenderlo 

Un perro que huye de quien intenta ayudarlo no necesariamente rechaza el contacto humano. Puede estar asustado, desorientado y buscando las referencias que le permitan recuperar la seguridad. La forma de acercarse, el ambiente que se le ofrece y la atención a sus señales pueden cambiar la experiencia que atraviesa. 

A veces, ayudar no consiste en acercarse más rápido, sino en saber cuándo dar espacio, cómo proteger y a quién acudir para que esa mascota tenga la oportunidad de regresar con su familia. 

fuente universidad de la sabana
foto pexels.com