«Al casarte, termina tu noviazgo y con él, toda su magia», comentaban un grupo de chicas en una cafetería. La relación sufre un cambio, es cierto, las preocupaciones y las actividades se modifican, sin embargo la falta de enamoramiento no debe ser una consecuencia. ¿Qué puedes hacer para tener un noviazgo eterno?
1. Transfórmate en novia/o
Cuando te pretendía tu ahora esposo/a, no importaba la hora o lo cansado/a que te encontrabas, siempre estabas dispuesto. Así que deja a un lado los pretextos de los hijos, los tiempos, el cansancio, el trabajo y el quehacer. Recuérdale cada día por qué se enamoró de ti.
2. Ponte en forma
Para que te sientas mejor contigo mismo, primero te debes gustar a ti mismo. Así que búscate un tiempo para ejercitar y sentir bien tu cuerpo. No se trata de querer estar con la misma figura de soltera/o, porque no sería lo óptimo. Solo haz que tu cuerpo se sienta vivo, con mucha energía; para ello, el ejercicio es tu mejor opción.
3. Sorpréndelo/a con detalles
Es tu oportunidad de decirle, sin palabras, lo mucho que lo amas. Recurre a pequeños regalos, un libro que puedan leer juntos, compartir un helado, ir a lugares que solían visitar de solteros. Prepara cenas especiales, dale mensajes cariñosos.
4. Paseos de pareja
Una actividad común y agradable es asistir a reuniones juntos, pero al tener hijos ya no se disfrutan igual, porque tienes que estar atenta a todos sus movimientos. Sin embargo, son necesarias para no perder esa «magia», así que hagan juntos una cita o llévalo a una fiesta donde puedas bailar, ¡en fin! Todo lo que hacía de sus salidas algo maravilloso.









