El arzobispo de Quito, Mons. Alfredo Espinoza M., expresó su rechazo ante la puesta en escena de una obra realizada en la antigua capilla del desaparecido Hospital San Juan de Dios, actualmente convertido en el Museo de la Ciudad. En una carta dirigida a los fieles católicos, reconoció que todos los ecuatorianos tienen derecho a disfrutar de las mismas libertades y deberes, incluyendo la libertad de expresión. Sin embargo, subrayó que cualquier expresión artística debe respetar los derechos, la fe y las tradiciones de quienes practican el catolicismo. Además, hizo un llamado a las autoridades locales para que se garantice un uso adecuado de los espacios que anteriormente fueron lugares de culto, calificando lo acontecido como un «acto aislado e imprudente«.
Por su parte, la secretaria de Cultura del Municipio lamentó el impacto que esta obra pudo tener sobre las creencias de una parte de la población y aseguró el compromiso de respetar la diversidad cultural, social y religiosa. El tema también fue abordado en la sesión del Consejo del Municipio del 2 de diciembre, donde el concejal Bernardo Abad expresó su oposición al uso específico de este espacio para la presentación. En su intervención señaló que, si bien no cuestionaba la obra en sí, lo que le preocupaba era el lugar elegido para llevarla a cabo, preguntando por qué se optó por un sitio cargado de simbolismo religioso. Además, demandó explicaciones al alcalde de Quito y pidió disculpas públicas a la mayoría de ciudadanos quiteños, alegando que la fe y la religión merecen respeto.
El Consejo Arquidiocesano de Laicos de Quito también se pronunció al respecto y alentó a la comunidad a expresar su desacuerdo de forma firme pero pacífica, sin recurrir a violencia alguna, respetando siempre la diversidad, inclusión y dignidad de todas las personas. Subrayaron que solo es posible una convivencia armoniosa si se protege la sensibilidad religiosa mayoritaria. La ciudadanía católica ha manifestado su indignación ante imágenes consideradas ofensivas hacia la Virgen María y por calificativos peyorativos dirigidos a creyentes que expresaron su desacuerdo con la obra. En respuesta, se ha organizado un plantón en la Plaza Grande el 3 de diciembre a las 16:00 como muestra de rechazo y para exigir una disculpa pública al alcalde. Además, se solicita el compromiso de no utilizar fondos públicos para financiar este tipo de propuestas. Para ello, se están recolectando firmas a través del enlace https://cgo.ac/scmsiwzM










