En el video con la intención de oración para el mes de noviembre, León XIV invita a rezar para que aquellos “que viven en la oscuridad y la desesperanza” encuentren siempre el apoyo de una comunidad que los ayude a “sanar heridas” y “abrir horizontes”. Para redescubrir juntos “que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento”.
“Oremos para que las personas que están combatiendo con pensamientos suicidas encuentren en su comunidad el apoyo, el cuidado y el amor que necesitan y se abran a la belleza de la vida”
Con estas palabras, hablando en inglés, el Papa León XIV introduce el Video del Papa con su intención de oración para el mes de noviembre, producido y difundido por la Red Mundial de Oración del Papa, con el apoyo de la diócesis estadounidense de Phoenix (Arizona).
A la Iglesia –diócesis, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones de fieles– el Pontífice pide que impida que el sufrimiento de las personas desesperadas, que experimentan la tentación de quitarse la vida, se vuelva aún más intolerable por la soledad. Todos, también los creyentes, “pueden ser vulnerables a la tristeza sin esperanza”: que el Señor nos enseñe, pues, a “estar cerca con respeto y ternura”, con “un corazón atento y compasivo”, a “ofrecer consuelo y apoyo”, a animar a buscar “la necesaria ayuda profesional”.
“Señor Jesús, Tú que invitas a los cansados y agobiados a acercarse a Ti y descansar en Tu Corazón, te pedimos este mes por todas las personas que viven en la oscuridad y la desesperanza, especialmente por quienes están combatiendo con pensamientos suicidas. Haz que encuentren siempre una comunidad que los acoja, los escuche y acompañe. Danos a todos un corazón atento y compasivo, capaz de ofrecer consuelo y apoyo, también con la ayuda profesional necesaria. Que sepamos estar cerca con respeto y ternura, ayudando a sanar heridas, crear lazos y abrir horizontes. Que juntos podamos redescubrir que la vida es un don, que sigue habiendo belleza y sentido, aún en medio del dolor y sufrimiento. Sabemos bien que quienes te seguimos también somos vulnerables a la tristeza sin esperanza. Te pedimos que nos hagas siempre sentir Tu amor para que, a través de Tu cercanía hacia nosotros, podamos reconocer y anunciar a todos el amor infinito del Padre que nos lleva de la mano a renovar la confianza en la vida que nos das. Amén.”









