El cáncer de ovario es una enfermedad silenciosa que suele presentar síntomas poco específicos en sus etapas iniciales.
Por ello, la detección temprana y la atención a señales persistentes son fundamentales para lograr un diagnóstico oportuno y mejorar las posibilidades de tratamiento.
Este tipo de cáncer muchas veces no presenta síntomas claros en sus primeras fases y, cuando las señales aparecen, puede encontrarse en estadios avanzados. Por esta razón, mantener controles ginecológicos periódicos y conocer los factores de riesgo puede marcar una diferencia importante.
Uno de los aspectos más relevantes es identificar los antecedentes familiares. Las mujeres con familiares que hayan padecido cáncer de ovario o cáncer de mama pueden presentar un mayor riesgo, especialmente cuando existen factores genéticos hereditarios. En estos casos, el seguimiento médico y la orientación genética son de gran ayuda.
El Dr. José Luis Reyes, cirujano oncólogo de Solca Guayaquil, señala que algunos factores también pueden relacionarse con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad, entre ellos el uso de anticonceptivos orales sin supervisión médica, así como no haber tenido embarazos o no haber ofrecido lactancia materna.
El especialista recomienda mantener estilos de vida saludables para contribuir al bienestar general y disminuir riesgos asociados a diversas enfermedades. Entre las recomendaciones se incluyen llevar una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular, mantener un peso adecuado y evitar el consumo de alcohol y tabaco.
Asimismo, recalca que el cáncer de ovario suele presentar síntomas poco específicos, por lo que es importante prestar atención a señales persistentes como hinchazón abdominal, dolor pélvico, sensación de llenura rápida al comer, necesidad frecuente de orinar o molestias digestivas constantes. Ante cualquiera de estos síntomas, se recomienda acudir al médico para una evaluación oportuna.
Muchas mujeres suelen confundir los síntomas o pensar que el examen de papanicolaou detecta este tipo de cáncer. Sin embargo, este examen está destinado únicamente a la detección de cáncer de cuello uterino y no permite identificar un cáncer de ovario.
Para evaluar los ovarios, el especialista puede solicitar una ecografía transvaginal y exámenes de sangre como el CA-125, dependiendo de cada caso clínico.









