¿Tensión entre grupos de católicos?
Ya desde los inicios de la Iglesia, San Pablo tuvo que llamar la atención a aquellos que por diferentes razones generaban algún tipo de división en la Iglesia: “Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones”. (1Cor1,10-12). San Pablo recordará en los siguientes versículos que todos somos de Cristo; esto es algo que nunca debemos olvidar