“Conversar bien puede cambiar la vida de una persona” Carlos Alberto Santoro Donoso

Carlos, cuéntanos brevemente sobre tu trayectoria

He dedicado más de 35 años al acompañamiento de personas, parejas, familias y grupos, tanto en consulta privada como en espacios de formación, desarrollo humano y profesional, incluyendo el trabajo con equipos en entornos organizacionales.

A lo largo de este tiempo he visto algo muy claro: muchas personas no necesitan necesariamente más información… necesitan espacios donde puedan pensar, hablar y expresar sus emociones de manera sana.

Soy esposo, padre de cinco hijos y abuelo de una nieta.

Tengo una Licenciatura de la Carrera de Orientación y Terapia Familiar  por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y, además, cuento con formación avanzada en Psicología Clínica. Soy Máster en Alta Dirección y también tengo un MBA con especialización en Coaching.

Me certifiqué como consultor y coach personal, ejecutivo y de equipos por la IAC (International Association of Coaching).

¿Qué es lo que más te motiva de tu trabajo?

Acompañar procesos reales.

Ver cómo una persona, una pareja, una familia o incluso un equipo logra entender mejor lo que le pasa, ya sea en un espacio individual o grupal y, a partir de ahí, tomar decisiones más claras o mejorar una relación importante.

Eso no se logra con fórmulas. Se logra aprendiendo a conversar bien, a escuchar y a escucharse.

Llevas más de tres décadas atendiendo en tu consulta privada, ¿qué nos puedes comentar sobre esta experiencia?

La consulta privada es un espacio fundamental en mi trabajo.

Ahí se puede profundizar de manera individual, en pareja o en familia, en situaciones específicas que requieren mayor atención, confidencialidad y acompañamiento profesional.

Es un espacio donde se puede pensar con mayor claridad sobre lo que está afectando la vida personal o las relaciones, poner en palabras lo que a veces no se logra expresar y trabajar de manera directa en ello.

La consulta privada o la intervención personalizada, incluso en el ámbito organizacional, es el espacio que facilita profundizar y comprender con claridad lo que está ocurriendo para generar cambios sostenibles en el tiempo.

¿Qué mensaje darías a alguien o a una organización que está pensando en trabajar en su desarrollo, pero no sabe cómo empezar?

Que no lo postergue.

Dar el paso de generar espacios de conversación bien guiados ya marca una diferencia.

Muchas veces sentimos que algo no está del todo bien, ya sea a nivel personal o dentro de un equipo, pero lo dejamos pasar. Buscar un espacio adecuado puede transformar la manera en que las personas se relacionan, toman decisiones y avanzan.

También has desarrollado como uno de tus servicios el programa ANTORCHA, ¿de qué se trata?

ANTORCHA es un espacio de conversación guiada en grupos pequeños de confianza. Se diferencia de una reunión de amigos o de una sesión de trabajo habitual en equipos porque cuenta con una guía, estructura para que la conversación avance y un propósito.

No es terapia ni una charla motivacional. Es un proceso donde los participantes pueden trabajar temas personales o profesionales dentro de un grupo, con una orientación clara.

Este espacio también se ha adaptado al ámbito organizacional a través del formato ANTORCHA Corporativo, enfocado en equipos de trabajo.

En este contexto, se pueden generar conversaciones más claras, un mejor entendimiento entre las personas y un impacto directo en la dinámica del equipo, fortaleciendo la productividad y los resultados.

¿Qué tipos de temas se trabajan tanto en la consulta privada como en ANTORCHA?

En la consulta privada, muchas personas llegan con temas emocionales o relacionales que necesitan ser comprendidos y ordenados: dificultades en la comunicación, ansiedad ante decisiones importantes o sin una causa clara, conflictos de pareja, estrés, momentos de crisis, desánimo o simplemente la necesidad de entender mejor lo que están viviendo y sintiendo.

En el caso de ANTORCHA en su formato personal, los temas suelen girar alrededor de emociones, relaciones de amistad y de pareja, hábitos, toma de decisiones, conflictos o ansiedad, entre otros.

Son temas reales, cotidianos, pero que pocas veces se trabajan y reflexionan de manera consciente. Los temas los propone el mismo grupo, según su edad, contexto e intereses.

En el ámbito organizacional, los temas se alinean a las necesidades del equipo o de la organización, e incluyen comunicación interna, relaciones laborales, manejo de conflictos, toma de decisiones, liderazgo y dinámica de equipos.

En ambos casos, tanto en la consulta privada como en ANTORCHA, el eje central es el mismo: generar conversaciones con sentido, profundidad y dirección.

ANTORCHA también tiene un componente social, ¿de qué se trata?

Sí. Este espacio no solo busca generar crecimiento personal en quienes participan, sino también extender ese impacto a otros contextos.

Una parte del valor que las personas invierten permite que este tipo de procesos llegue a comunidades o grupos con menos acceso a este tipo de acompañamiento.

La idea es que el crecimiento personal tenga también un alcance más amplio.

¿Quién puede asistir a tu consulta privada y a ANTORCHA?

Personas de distintas edades, desde adolescentes hasta adultos mayores independientes, que quieran crecer a nivel personal, emocional y profesional.

En el caso de ANTORCHA, pueden ser grupos de amigos, parejas, familias o equipos de trabajo dentro de empresas que buscan fortalecer su comunicación y funcionamiento interno.

Lo importante no es la edad, sino la disposición a participar y reflexionar.

¿Cómo pueden contactarte las personas interesadas?

Pueden escribirme directamente a agendarconsulta.ec@gmail.com o al Instagram @coorfam.consultorias, y con gusto les explico cómo funcionan los distintos espacios en los que trabajo.

Desde procesos de consulta privada individual, de pareja o familiar, hasta los espacios grupales de ANTORCHA, tanto en su formato personal como organizacional.

“Cuando una persona encuentra un espacio adecuado para conversar bien, ya está dando un paso importante hacia el cambio.”

Por Redacción VIVE!