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¿Sabes realmente cuál es la misión esencial del cristiano? Te lo contamos aquí en un nuevo comentario al Evangelio. ¡Comparte!

Todos los católicos sabemos lo importante que es ir a Misa, en especial los domingo, día del Señor, pero también es importante saber que no debe dejarse de lado la misión, además de que eso es lo que significa la palabra Misa, envío, misión, y es lo que también nos ha pedido nuestro Señor Jesucristo, “Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación”. (Mc 16,15).

Curiosamente, muchas veces se le da más importancia a la asistencia a cumplir con el rito de asistir a misa que a misionar con la palabra oída en la liturgia y en la prédica, no obstante, cumplida esta parte, hay que poner en practica la misa, es decir la misión y donde más se necesita, en la calle y en la familia.

Creo que cada día debemos tener más conciencia que nuestra misión como cristianos, es evangelizar el corazón de los hombres, animarnos a vivir desde el evangelio y animar con el evangelio y desde el evangelio animar la vida de todos los que nos rodean, la familia, la comunidad, los compañeros de trabajo y la gente en general.

Ciertamente, animar, alentar, confortar, es estimular a los demás y a nosotros mismos a poner corazón en este mundo difícil, y que además no tiene el corazón que todos quisiéramos.

 

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¿Cuál es la misión del cristiano?

El Padre Juan José Paniagua comparte un nuevo comentario al Evangelio, el cual está basado en el santo evangelio según san Lucas (24,46-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto».

Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. ¡Palabra del Señor!

 

Escrito por: P. Juan José Paniagua, vía Catholic-Link.

 

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