El amor en tiempos de crisis

El amor en tiempos de crisis… no todo siempre será color de rosa, por ende debemos tener claro cómo lidiar con las duras pruebas.

El verdadero amor está en crisis, y por eso aquí te cuento de 4 crisis en concreto que, de no hacerlas conscientes, pueden hacer que nuestra capacidad de amar se erosione, se diluya y se pierda.

 

 

Crisis de atención

Amar a alguien es prestarle atención. En medio de la cultura de la dispersión, nos tardamos 12 segundos en distraernos si algo o alguien, por así decirlo, no captan nuestra atención. Esto lo vemos en redes sociales, con el famoso fenómeno de “scrolling”. Esta crisis acrecienta el riesgo de que nuestra atención a otros dependa de qué tanto “entretenimiento” o “atractivo” nos aportan.

Crisis de presencia

Amar a alguien es estar presente. Vivimos ocupados para nuestros amigos y seres queridos, vivimos en una cultura que privilegia el hacer sobre el ser. Para amar hay que ser y estar, incluso en los momentos más ordinarios. Pronto muchos se dejarán de sentir importantes por decir “no tengo tiempo”, y se irán sintiendo solos, llenos de arrepentimiento.

Crisis de egoísmo

Amar a alguien es salir de mí mismo. Por eso debemos discernir y cuestionar críticamente cuando el llamado “amor propio” se convierte en un impedimento para salir de mí y ser generoso, al grado de anteponer a otros que amo antes que a mi comodidad.

Crisis de reduccionismo

Amar a entregarse con todo el ser. Y hay quienes “reducen” el amor únicamente a gestos físicos: besos, abrazos y apapachos. Otros lo “reducen” a mero sentimentalismo, a sentir bonito y decir cosas bonitas, sin demostrarlo con obras. Otros lo “reducen” solo al plano espiritual: “rezo por ti”…, y no hacen nada más que eso, lo cual limita el amor. El amor es entrega total del ser en cuerpo, alma y espíritu.

 

 

Escrito por: Jorge Rincón, Ingeniero Industrial y de Sistemas con Maestría en Desarrollo Organizacional, vía amafuerte.com