El presidente de Polonia veta la ley de parejas de hecho

El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, vetó este viernes pasado dos proyectos de ley que habrían permitido a parejas no casadas, incluidas las del mismo sexo, formalizar ante notario un contrato de convivencia con efectos jurídicos similares a los del matrimonio. Nawrocki ha justificado su decisión en la defensa del artículo 18 de la Constitución polaca, que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Allí el Presidente no quiso burlar la voluntad de los ciudadanos que votaron su Constitución inventándosela como ha ocurrido en otros países como España.

Los dos textos legislativos, impulsados por la coalición gobernante del primer ministro Donald Tusk, habían superado su tramitación en ambas cámaras del Parlamento polaco entre mayo y junio con el respaldo de las formaciones que integran el Gobierno, un arco que abarca desde la izquierda hasta el centroderecha.

«Durante la campaña electoral dije que estaba dispuesto a debatir una ley que regulase la situación de la pareja de hecho. Sin embargo, siempre he subrayado que nada que simule un matrimonio puede contar con mi apoyo», declaró el presidente de la República de Polonia, Karol Nawrocki.

Un contrato con efectos equiparables al matrimonio

La iniciativa habría creado la figura jurídica de «persona más cercana» (closest person), mediante un acuerdo firmado ante notario e inscrito en el registro civil. Los contratos habrían otorgado a las parejas, tanto heterosexuales como del mismo sexo, derechos hasta ahora reservados a los cónyuges: régimen de bienes comunes, declaración fiscal conjunta, acceso a la información médica de la pareja, exención de impuestos de sucesiones y donaciones, y capacidad de decisión sobre el enterramiento en caso de fallecimiento.

Para facilitar su aprobación, los promotores de la coalición gobernante subrayaron que estos contratos no estarían limitados a parejas sentimentales, sino que podrían suscribirse también entre familiares o vecinos. La estrategia buscaba suavizar la oposición de PSL, el socio conservador de la coalición, que había rechazado propuestas anteriores por considerar que socavaban la institución matrimonial.

Nawrocki: «No puedo aceptar la pérdida del estatus especial del matrimonio»

Nawrocki, próximo a la oposición de Ley y Justicia (PiS), había adelantado su intención de vetar la norma. En un comunicado grabado, el presidente ha sostenido que los proyectos introducían «de facto las uniones civiles por la puerta trasera» y que estas figuras «pretenden sustituir la institución del matrimonio».

«Como guardián de la Constitución, no puedo aceptar una solución que conduzca a la pérdida del estatus especial del matrimonio, definido en el artículo 18 de la Constitución como la unión de una mujer y un hombre, bajo la protección y el cuidado de la República de Polonia», ha declarado.

Los dos principales partidos de la oposición, PiS y la formación de derecha Confederación (Konfederacja), votaron en contra de la legislación durante su tramitación parlamentaria.

No es la primera vez que Nawrocki recurre al veto para proteger la institución matrimonial. En abril, el presidente bloqueó la reforma que habría permitido divorcios extrajudiciales ante un funcionario del registro civil, argumentando que «el matrimonio no es un simple asiento registral» y que el Estado debe apoyar la estabilidad familiar, no facilitar la disolución del vínculo.

Tusk reacciona y la coalición descarta superar el veto

El primer ministro Tusk ha criticado la decisión en la red social X, calificándola de «expresión de desprecio hacia las personas y su derecho a la felicidad y a una vida normal». Tusk llegó al poder en 2023 con la promesa de reformas en materia social, pero las divisiones dentro de su amplia coalición y los poderes de veto del presidente han dificultado su cumplimiento.

Para superar el veto sería necesaria una mayoría de tres quintos en la Cámara Baja, con al menos la mitad de los diputados presentes en la votación. Dado el rechazo de los partidos de la oposición, esta posibilidad se considera prácticamente inviable.

Katarzyna Kotula, responsable gubernamental de «políticas de igualdad», ha anunciado que centrará sus esfuerzos en garantizar que las parejas del mismo sexo casadas en el extranjero puedan acceder a todos los beneficios posibles en Polonia, tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que obliga al país a reconocer esos matrimonios.

Polonia es, junto a Bulgaria, Rumanía y Eslovaquia, uno de los últimos países de la Unión Europea que no ha legalizado uniones civiles ni el llamado matrimonio entre personas del mismo sexo.

Fuente Infocatolica.com
Foto Veci verejné