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El FOMO o “Fear of Missing Out”, el miedo a perderte algo, a quedarte ‘fuera de onda’, a no ser el más cool.

A pedido de las nuevas tendencias para entender “todo” o nombrar “todo” acto que considero tarea imposible, aparece un nuevo término al que le daré un espacio para conocerlo y reflexionar, con ustedes FOMO: término propuesto por Dan Herman, especialista en marketing y CEO de ventajas competitivas, significa en español, Miedo a Perderse Algo, se presenta frente a la posibilidad de estar fuera del grupo, no saber qué sucede o decidir erróneamente.

El término aparece en 1996, siendo que en los últimos años el término ha cobrado mayor fuerza porque podría considerarse una de las causas de las adicciones a las redes sociales, principalmente en la población más joven.

Esta sensación de pérdida está relacionada con no atender o “perderse” de satisfacer tres necesidades básicas de los seres humanos: sentirse competente, ser autónomo y mantenerse relacionado con el entorno, antes del boom de las redes sociales estas necesidades quedaban satisfechas en los espacios de encuentro que teníamos, colegio, trabajo, centros comerciales, etc.

Con la aparición de las redes sociales, los cambios en las exigencias estudiantiles y laborales, además, del desarrollo de la virtualidad, el sentirse competente, autónomo y mantenerse relacionado pasa mayormente a ser medible de forma inmediata a partir del mundo digital, ahí es donde el FOMO evoluciona y exacerba la urgencia de conectividad constante, por ejemplo, ¿Cuál es el último restaurante de estreno, qué tal fue la comida, qué acaba de pasar entre mis amigos, cuál es la tendencia en ropa para esta semana, qué hizo o dijo tal o cual persona de mi trabajo o personaje del medio, dónde será la reunión de la noche, qué pasó con el trabajo que entregamos, se aprobó o no el módulo? y un etc., que podría ser infinito.

 

 

Detalles de interés

Sin embargo, cabe preguntarse dos detalles de interés:

¿Cómo es que el FOMO puede realmente ayudarme a estar consciente?

¿Cuán real es que soy más competente, autónomo o me relaciono mejor cuando estoy conectado más tiempo al móvil?

1. Si estoy todo el tiempo con una sensación de pérdida o de urgencia por saber las cosas que suceden a “mi alrededor” o en “mi mundo”, voy a dejar de concentrarme en mí para concentrarme en aquello que calma esa sensación, ahí la razón de por qué el FOMO lleva casi al borde de la adicción. Desde ahí podemos entender que vivir con FOMO es la manera más sencilla de desconectarse de sí mismo, autoconciencia cero.

2. No hay medida para lo real o la realidad, desde ahí considero que no se puede hablar de competitividad y/o autonomía cuando el saber o la toma de decisiones se fundamentan en lo superficial o inmediato, ese es el contenido que puede ofrecer un móvil, contenido de inmediatez, de superficialidad en la mayoría de los casos, por ende relacionar la competitividad o la autonomía propia con lo inmediato es vano, sin embargo, frente a la ilusión que me ofrece de realidad y la “relación cercana” que creo que puedo lograr “con todos los que somos comunidad” en redes, pues, bien, fácil se puede decidir quedarse ahí.

 

 

¿Qué hacer frente a este miedo de perderme algo, FOMO?

Evaluar cuánto lo siento, cuánto valor le doy a las redes, cuán dispuesto estoy o no a conectarme desde el sentir de lo auténtico.

Revisar dónde están mis puntos de refuerzo autoamoroso, cuánto me cuido o cómo me trato.

Revisar cuál es mi comunidad con quién sí comparto y por quién sí me intereso.
Mirar mi relación con el celular, cuán cercana, favorable, nutritiva es, esto incluye mirar mis redes y el contenido que consumo.

Esas serían mis sugerencias amable lector, siempre hacia el lado de la consciencia, aunque ser consciente a veces duela.

 

 

Escrito por: María del Carmen Rodrigo, sicóloga clínica.

 

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