Compartimos algunas formas manejables de cumplir con los plazos de trabajo cuando se esté sintiendo mal.
Las exigencias de la vida no se detienen cuando nos sentimos mal, física o mentalmente. Los plazos se avecinan, las responsabilidades se acumulan y el mundo sigue girando. Es crucial desarrollar estrategias para cumplir con nuestras obligaciones incluso cuando no estamos en nuestro mejor momento.
Al encontrar mecanismos de afrontamiento eficaces, podemos mantener nuestra productividad y sentido de propósito.
Cumplir con los plazos de trabajo
Aquí tienes cinco claves para cumplir los plazos cuando lo único que quieres es volver a la cama:
PRIORICE LAS TAREAS SABIAMENTE
Cuando nos sentimos mal, es fundamental centrarse en lo más importante. Haga una lista de todas sus tareas y clasifíquelas por prioridad. Comience con las tareas que son cruciales y tienen los plazos más cercanos. Al abordar primero las tareas más urgentes, puede asegurarse de cumplir con los plazos más críticos, reducir el estrés y tener una sensación de logro.
DIVIDA LAS TAREAS EN PASOS MÁS PEQUEÑOS
Las tareas grandes pueden resultar abrumadoras, especialmente cuando no se siente bien. Divídalos en pasos más pequeños y manejables. Este enfoque hace que la tarea parezca menos desalentadora y proporciona un camino claro a seguir. Celebre pequeñas victorias a medida que completa cada paso, lo que puede aumentar su moral y mantenerlo motivado.
ESTABLEZCA OBJETIVOS REALISTAS Y TÓMESE DESCANSOS
Establezca metas alcanzables para lo que puede lograr en un período de tiempo determinado. No te esfuerces demasiado; Comprende tus límites y trabaja dentro de ellos. Además, incorpora pausas periódicas para descansar y recargar energías. Los descansos breves pueden mejorar su concentración y sus niveles de energía, haciéndolo más eficiente cuando regrese al trabajo. Y no olvides asegurarte de tomarte el tiempo para comer comidas saludables que puedan nutrirte y darte un poco más de energía.
PIDE AYUDA Y DELEGA
No tienes que hacer todo por tu cuenta. Comuníquese con colegas, amigos o familiares para obtener apoyo. Delegar tareas puede aligerar su carga y ayudar a garantizar que se cumplan los plazos. No dudes en pedir ayuda cuando la necesites; el trabajo en equipo puede marcar una diferencia significativa.
PRACTICA LA AUTOCOMPASIÓN Y EL PENSAMIENTO POSITIVO
Ser amable con usted mismo. Reconoce que está bien no estar en tu mejor momento todo el tiempo. Practique el pensamiento positivo y recuerde los éxitos pasados y su capacidad para superar los desafíos. La autocompasión puede aliviar parte de la presión y permitirle abordar sus tareas con una mentalidad más positiva y resiliente.
Escrito por: Cerith Gardiner, vía Aleteia.
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