Fuentes contaminantes en tu casa y cómo neutralizarlas hoy

Descubre qué produce la contaminación doméstica en tu día a día y aplica estrategias sencillas para respirar un aire más limpio y sano en familia

El hogar es considerado un espacio seguro donde podemos sentirnos a salvo y en plenitud. Sin embargo, no siempre es así, ya que la casa puede ser un lugar donde habitan también ciertos contaminantes que pueden dañar nuestra salud de manera silenciosa.

Hay contaminantes comunes que incluyen compuestos orgánicos volátiles (COV), provenientes de productos de limpieza, muebles y pinturas; humo de tabaco, moho y gases, como el monóxido de carbono. Por ello, conviene ser conscientes de qué productos consumimos en nuestro hogar.

Estas son algunas maneras en las que puedes reducir la contaminación, con consejos de una Doctora de la Iglesia y de diversos especialistas.

1 Usa productos de origen natural 

Escoger productos que no contengan químicos tóxicos es primordial. 

Puedes comenzar por cambiar aquellos productos con etiquetas de «tóxico» o «peligro» por lo que santa Hildegarda llamaba la ‘viriditas’ o vitalidad de la Creación; es decir, productos naturales, como vinagre, bicarbonato de sodio y jugo de limón. 

Además de ser naturales, son buenos para la limpieza y más económicos; pero lo mejor es que recupera la sabiduría tradicional que cuida el cuerpo sin agredir la naturaleza.

2 Tener una ventilación adecuada

Para Santa Hidergarda el aire es como el alimento vital. En uno de sus tratados de medicina natural (Physica y Causae et Curae), advertía expresamente sobre la calidad del aire que respiramos. Decía que los humos fétidos, el aire estancado y las sustancias nocivas corrompen los humores internos de la persona. Para ella, el aire puro es la primera medicina del cuerpo.

Al despertar, practica abrir las ventanas y puertas para que durante el día entre el aire y pueda reducir los contaminantes o bacterias que pueden cohabitar en el interior. Otra recomendación para mantener el aire limpio es tener extractores en baños y cocina para purificar el aire y sacar malos olores y gérmenes.

3 Evita fumar en interiores

El humo de tabaco es dañino, no solo para quien fuma, también para quienes conviven con una persona que lo hace. Es fundamental que dentro del hogar se mantenga un ambiente libre de humo. 

4 Utensilios de cocina libres de tóxicos

Desde los sartenes, hasta los cucharones para preparar comida. Es esencial que identifiques que todos tus utensilios sean libres de tóxicos como PFAS, PFOA, PTFE, BPA, plomo y aluminio. 

Puedes sustituirlos por acero inoxidable, hierro fundido, vidrio templado, madera natural, cerámica 100% natural o titanio puro.

El hogar, nuestro principal entorno 

A menudo olvidamos que el primer entorno que Dios nos confía para custodiar es nuestra casa. Desintoxicar el hogar de contaminantes invisibles no es una moda pasajera ni un lujo reservado a unos pocos; es rescatar esa sabiduría tradicional que Santa Hildegarda de Bingen defendía hace casi mil años: buscar el bienestar en lo simple, lo puro y lo natural.