Educación diferenciada

Interamerican Academy: Un colegio para aprender y ser buen humano.

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El 4 de diciembre de este año, el Interamerican Academy cumple 45 años en Guayaquil. Lo que nació como una solución para los hijos de los empleados del consulado norteamericano en esta ciudad, hoy es una institución que abrió sus puertas a la comunidad guayaquileña, brindando una formación acorde a las demandas educativas mundiales.

Para Jessica Gilway, actual directora ejecutiva, hay muchas cosas que hacen único al Interamerican Academy. “Son muchas, pero nosotros somos el único colegio que tiene el calendario norteamericano o europeo; es decir, que comenzamos en agosto y terminamos en junio, lo cual es bastante distinto al calendario de la costa.

Adicionalmente, tenemos un programa de transición. Entendemos que muchas familias locales quieren venir a Interamericano, pero no cuentan con el tiempo y terminan en febrero; entonces, nosotros aplicamos el programa de transición que permite a las familias locales transicionar, aprender y nivelar su inglés”. Nuestros alumnos comienzan desde *nursery* a aprender inglés y muchos padres cuestionan: claro, «¿todos son gringos?». No, hoy nuestro colegio es multicultural; tenemos un 50 % de alumnos locales y un 50 % de diferentes nacionalidades. Esto les brinda a nuestros alumnos una visión más amplia del mundo al tener la experiencia de otras culturas —agrega Gilway-.

Otro de los diferenciadores del Interamerican Academy es su educación personalizada para los alumnos. En caso de ver deficiencias en el aprendizaje de alguna materia, sea esta historia, matemáticas o música, estos reciben el apoyo necesario para que puedan estar nivelados con sus compañeros. Asimismo, tiene programas especiales para estudiantes con capacidades especiales, cumpliendo con los requerimientos del Ministerio de Educación en cuanto a la inclusión de niños con algún tipo de discapacidad; pero, adicionalmente, tiene un programa para niños excepcionales llamado *Gifted*. En este programa los alumnos son ayudados a desarrollar todo su potencial intelectual y creativo.

Nuestro sistema educativo es flexible y está dividido en etapas, explica Caitlin O’Leary, rectora del Interamerican Academy. Los niños inician con el sistema denominado Reggio Emilia, que es un programa en el que los estudiantes aprenden basándose en el juego. Todo está hecho para ellos: el tamaño, las caras, la familia; así aprenden dentro del aula. Luego, al pasar a primaria, los niños empiezan a aprender de acuerdo con sus capacidades, dándoles así la oportunidad a los niños excepcionales de aprender más rápido —finaliza—. Una de las bondades de este sistema es que los estudiantes desarrollan sus tareas en función de sus habilidades y les enseña a ser más independientes; es decir, se acostumbran a comer solos, amarrarse los zapatos y desenvolverse de acuerdo con sus intereses —acota O’Leary—.

1Tratar de dar una descripción del sistema Reggio Emilia puede ser muy complicado, para mayor información pueden visitar https://www.reggiochildren.it/ donde podrán obtener la información necesaria sobre esta pedagogía.

Nuestro sistema educativo es flexible y está dividido en etapas, explica Caitlin O’Leary, rectora del Interamerican Academy. Los niños inician con el sistema denominado Reggio Emilia. Al pasar a décimo, o lo que llamaban secundaria, el sistema cambia. En esta etapa vamos descubriendo cuáles son las habilidades de cada estudiante y las empezamos a cultivar para ir fortaleciendo sus conocimientos e irlos guiando hacia su futuro en la universidad, destaca O’Leary. Somos un colegio basado en estándares estadounidenses; generamos la data de nuestros alumnos y ésta es analizada para poder detectar las necesidades de nuestros estudiantes, finaliza.

Para Gilway, el mayor reto hoy en día es la seguridad. Desde el ingreso a la Interamerican Academy, en vía a la costa, uno ya va experimentando una sensación de seguridad. El primer filtro es vehicular y automatizado. Luego de parquear, uno llega a un segundo filtro donde se verifica el acceso. Los estudiantes tienen identificaciones que les permiten acceder, pero quizás lo más importante es que, al estar directamente vinculados al consulado norteamericano, todos quienes deseen acceder a un cupo estudiantil son minuciosamente investigados. Hemos aumentado nuestros niveles de seguridad y todos los meses se revisan los procedimientos de la mano de expertos, agrega.

Un día, un padre de familia se acercó a Gilway y le expresó: «¡Ay, Jesica! Cuando vengo en camino a dejar a mi hijo, vengo apretada del volante, hasta que entro al colegio y me encuentro una isla de sanidad». Pero, adicional a la seguridad y basados en la planificación durante el año pasado, el colegio no se vio afectado por los apagones; fue el único colegio que se preparó para evitar que los cortes de luz afecten el normal funcionamiento de la institución y sus alumnos disfruten de las comodidades para desempeñar correctamente las actividades académicas.

Nuestro sistema educativo es flexible y está dividido en etapas, explica Caitlin O’Leary, rectora del Interamerican Academy. Los niños inician con el sistema denominado Reggio Emilia. Al pasar a décimo, o lo que llamaban secundaria, el sistema cambia. En esta etapa vamos descubriendo cuáles son las habilidades de cada estudiante y las empezamos a cultivar para fortalecer sus conocimientos y guiarlos hacia su futuro universitario, destaca O’Leary. Somos un colegio basado en estándares estadounidenses; generamos datos de nuestros alumnos y estos son analizados para detectar sus necesidades, finaliza.

Las actividades físicas y deportivas también son una prioridad del Interamerican Academy. Sus estudiantes reciben educación física todos los días. Estamos muy claros que los chicos llegan llenos de energía a primera hora; por esta razón, la primera actividad es de ejercicios, explica O’Leary. Asimismo, tienen muchos deportistas destacados y federados que practican deportes como equitación, golf, entre otros. Para ellos, el colegio les ofrece la flexibilidad necesaria para que puedan continuar adecuadamente sus estudios, ya que estamos conscientes de que la práctica deportiva es parte del bienestar integral de nuestros alumnos, concluye.

Al ser un colegio pequeño, tanto la directora como la rectora tienen un conocimiento personal de cada uno de los alumnos. Siempre estamos hablando con nuestros estudiantes, ya que manejamos una educación personalizada usando un esquema llamado Multi-Tiered Systems of Support, que es básicamente un esquema de niveles de diferentes capas, donde tenemos equipos de apoyo individualizado, explica Annie Sotomayor, directora de Soporte Estudiantil en el Interamerican Academy.

Nosotros, si estamos hablando de la parte académica, tenemos un protocolo que utilizamos, el Universal Screener, nuestra manera de identificar tres veces al año el progreso de los alumnos.

La inclusión realmente no es un término que utilizamos para personas con diferencias, porque la inclusión es la vida verdadera, ya que todos somos diferentes. Yo tengo que utilizar lentes para poder ver. Yo aprendo de una manera muy diferente. Para mí, la inclusión es buscar cómo podemos maximizar la vida para todos, cómo podemos utilizar nuestras diferencias para crear ambientes donde todos podamos llevar al máximo lo que podemos ofrecer a este mundo —finaliza Sotomayor.

Aquí en el colegio aplicamos el programa de AP (Advanced Placement), que es parte de College Board. El College Board es el encargado de los exámenes SAT y PSAT, indispensables para aplicar a cualquier universidad de los Estados Unidos. Son clases de nivel universitario durante un año, donde los chicos reciben aquí la preparación con un profesor de colegio que está entrenado en los Estados Unidos y, de esta manera, facilitamos el ingreso de nuestros estudiantes a cualquier universidad —explica Gilway.

Yo siempre pienso en el momento porque es mi placer y honor presentar en la graduación, la ceremonia de promoción al final del año. Y yo siempre veo a los alumnos ahí en el escenario. Y los veo a cada uno, su cara, con una determinación diferente, dependiendo de sus sueños y su sendero hacia el futuro. Y pienso: yo conozco a cada uno personalmente, conozco sus sueños, conozco sus metas, conozco a sus padres. Entonces, reflexiono y digo a los padres: ustedes eligieron este colegio, hicieron esta inversión y es un regalo para sus hijos. Porque ellos van a salir de aquí con el mundo en su mente, con un sistema de apoyo, porque nosotros decimos: «una vez tiburón, siempre tiburón». Ellos pueden volver aquí y pedirnos ayuda, y siempre vamos a apoyarlos. Yo les digo: ustedes vayan al mundo, pero siempre tendrán casa aquí. Llevarán su casa en el corazón. Un poco creo que ese es el espíritu del colegio, finalmente, no el de crear un modelo de persona, sino de que cada uno saque lo mejor de sí y que cada chico saque su propio potencial, finaliza.

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