Durante el partido de dieciseisavos del Mundial que enfrentaba a Países Bajos y Marruecos, el jugador holandés Cody Gakpo, cazó un balón en el área rival y adelantó a los holandeses en el minuto 72 de la segunda parte.
Nada más marcar cayó al césped y con las manos tapándole la cara, rompió a llorar. Sus compañeros corrieron para consolarlo. No se había lesionado ni su gol había sido anulado.
Resulta que Gakpo, jugador del Liverpool inglés, venía de atravesar junto a su pareja, Noa van der Bij, la pérdida de su segundo hijo durante el embarazo.
Y partió como titular en el duelo de dieciseisavos ante Marruecos. Al final, su gol no sirvió para clasificar a su país, que caería en la prórroga, pero ofreció al mundo la imagen de Gakpo levantando el dedo al cielo, dedicando el gol a su hijo Elijah Raphael.
El jugador neerlandés había hecho pública su fe cristiana, e incluso ha confesado que lidera un grupo de oración en la concentración holandesa.
Algunos jugadores le llaman “el pastor del equipo”. Denzel Dumfries, lateral que acaba de fichar por el Real Madrid, ha reconocido que Gakpo le ha hecho acercarse a Dios.
Tras caer eliminados, los holandeses regresan a casa, en unas semanas de duelo para Gakpo, quien ha pedido en redes sociales privacidad para su familia.
Por Santiago Taboada Castillo-Rome Report
foto IG Cody Gakpo









