La esperanza sonría en la casa de alojamiento de SOLCA Guayaquil

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En medio de la prueba también se puede sacar sonrisas.

Ellas miran emocionadas los materiales que utilizarán para ponerse manos a la obra; y desbordar su creatividad y emotividad en la elaboración de una manualidad navideña, que no solo les servirá de entretenimiento, también, les regalará ánimo y esperanza, en días complicados que les toca vivir cerca del cáncer: como pacientes o compañeros de lucha.

Todas tienen algo que las relaciona e identifica. Cada una con historias diferentes que provienen de varios rincones de la patria y hasta de tierras más lejanas. Se ven por temporadas, pero las historias se retoman como si solo hubieran hecho una pequeña pausa. El lugar que las concentra: la Casa de Alojamiento de SOLCA Guayaquil. Allí intercambiaron sonrisas, pero además evocaron emociones, mientras elaboraban un arbolito de navidad -hecho de limpia pipas y perlitas coloridas- que iluminaron sus rostros de esperanza y felicidad, cuando vieron la obra terminada.  

Es que en ese espacio que encierra momentos duros, también hay experiencias especiales que marcan el corazón de pacientes y familiares, que residen en otras provincias y que llegan a la Casa de Alojamiento del hospital SOLCA Guayaquil, para acogerse en los días de agendas, chequeos y exámenes.

Margarita Haten, de 63 años, es una de esas historias. Tiene más de 4 años viviendo en Ecuador, emigró desde Venezuela y actualmente reside en El Oro.  “Me dieron mi diagnóstico de cáncer hace ocho meses, vivo con mi familia en Machala y por medio de un convenio fui trasladada a SOLCA Guayaquil”, narra con emoción.

“Me ha ido muy bien…cuando supe que había este lugar de acogida en SOLCA, me dio mucha alegría, porque yo no tengo la oportunidad de ir y venir todos los días, usted sabe que transportarse desde otra ciudad es un gasto. Acá me quedo a veces varios días en la semana, nos dan desayuno, almuerzo, merienda -sin costo- y nos enseñan actividades recreativas como esta”, comenta Margarita con gran entusiasmo.

Margarita señala que estos cursos le gustan mucho, porque aprende cosas nuevas y útiles que la mantienen con un mejor ánimo. En el lugar que alberga pacientes oncológicos, se brinda un servicio integral y de cuidado, tanto a pacientes como a los acompañantes de cada guerrero, según menciona la administradora de la Casa de Alojamiento, Cristhel Ron.

“Hacemos estos cursos de manualidades desde hace 3 años, y comenzamos a organizarlos porque nos dimos cuenta que ellos, además de un techo y alimento, necesitaban hacer cosas que aporten a su ánimo y los mantenga entretenidos, ya que a algunos les toca sus quimioterapias y vienen  tensos, nerviosos, con miedo. Los asilados en la casa han aprendido a hacer desde moños, dulces, tejidos, globos y hoy, en temporada navideña, esta manualidad de arbolitos”, expresa la administradora.

Pero todos se vuelven una familia cuando comparten, además de la enfermedad, estas actividades recreativas. La maestra encargada de estas enseñanzas es también paciente. Glenny Zambrano, es de El Empalme y también convive en la casa, pero ella, entre sus días de consultas, aprovecha para compartir conocimientos con “sus compañeras” -como ella les llama-  y les enseña un poco de sus destrezas manuales. Nada la ha detenido, según sus palabras, ella sigue con su vida luego del diagnóstico, dando calma y buen ánimo a los que encuentra a su paso.   

“Yo soy feliz enseñándoles manualidades, esto les ayuda a aprender algo nuevo e incluso a ayudarse económicamente, porque luego hacen las cositas aprendidas y las venden, para solventar sus gastos de tratamiento”, refiere Glennys, quien se atiende en Solca desde hace cuatro años.  

Por su parte, la gerente  general de SOLCA. Ing. Hulda de la Torre, manifiesta que se ha trabajado mucho en cambiar el enfoque del hospital. “Trabajamos para que SOLCA no solo brinde un servicio de salud eficiente, sino que ofrezca una nueva experiencia a cada paciente que recibe nuestra atención, que es justamente como se define a este servicio: Experiencia al paciente”.

“Por ello, trabajamos incansablemente para hacer que su experiencia sea mucho más llevadera recibiendo una atención completa, empática e integral, brindándoles una calidad en la atención, acorde a sus necesidades”, afirma la gerente general.

El sitio brinda atención de lunes a viernes, cuenta con salas de descanso confortantes, para hombres y mujeres (pacientes o familiares), servicio de alimentación diaria, sala de lectura y espacio de entretenimiento, donde se ofrecen cursos para una mejor experiencia durante la estancia. Para acceder al servicio es indispensable ser paciente de SOLCA, residir en otra provincia, tener servicios médicos agendados en los días que se requiera el alojamiento y presentar cédula de identidad.

La casa de alojamiento está ubicada en la Cdla. Atarazana, Av. Democracia y calle Quinta (junto al Colegio de Contadores del Guayas). Para mayor información pueden contactarse con el número 04 – 371 8300 ext. 4318.

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