¿Cuál es la mejor forma de presentar una nueva pareja a los hijos?
Uno de los mayores temores al empezar una nueva relación cuando ya eres padre o madre, es pensar en cómo introducir a una nueva pareja sin que esto afecte la relación con los hijos o la de ellos con el o la ex, en caso de haberlo.
Que aparezca una nueva parte dentro de un equipo “ya confomado”, aunque exista un divorcio de por medio, siempre va a provocar una reorganización. Es normal que los ex puedan sentirse incómodos frente a la presencia de alguien nuevo. Tengamos en cuenta que esta es una dinámica que probablemente ha sido puesta a prueba por una situación de divorcio. También se puede dar la situación en que los hijos de un matrimonio que ha enviudado sienta que están “reemplazando” a su padre/madre. Por esta razón la introducción de un nuevo miembro debe ser tomada de manera clara, amorosa y consensuada entre todos los que conforman la familia.
Los aspectos que podríamos considerar para saber cómo presentar a nuestra nueva pareja son:
- Edad de los niños: de esto depende dónde y cómo le voy a dar la noticia de que estoy saliendo con alguien más que no es papá o mamá.
- Estabilidad de la relación: ¿tenemos un tiempo prudente en esta relación? Se recomienda que al menos sean seis meses, en los que se puede conocer mejor a la persona con la que se sale.
- Objetivos en común: queremos presentar a nuestra pareja con nuestros hijos por qué, ¿cuáles son las razones para tenerlos en contacto, mi pareja está de acuerdo y quiere ser parte de esto?
Posibles escenarios
La situación que voy a provocar para que se conozcan, idealmente debe ser de manera casual y siempre progresiva. El ideal es que se conozcan bajo el formato de “somos amigos”; luego, estamos saliendo y por último somos novios.
Es importante en este tiempo de acoplamiento preguntar a los hijos cómo se sienten respecto a la nueva pareja. Frente a esto tenemos dos opciones de respuesta: me gusta o no lo soporto. Si la respuesta es afirmativa todo seguirá su curso, si el caso es la segunda opción es importante:
- Permitirle al hijo expresar lo que siente, siempre dándole espacio y sin admitir expresiones irrespetuosas.
- Escuchar los argumentos de los hijos para validarlos o cuestionarlos. Si son válidos es primordial comentarlos con la pareja, no con ánimo de crítica, sino de revisión y análisis.
- Provocar situaciones cotidianas como participar de una actividad no obligatoria. El ideal es poder revisar padre e hijo la dinámica que se establece, de tal manera que puedan ser responsables cada uno de sus actos.
Cuando la relación ya lleva tiempo y no se logra la armonía surgen preguntas como: ¿Mi relación está por pasar al nivel matrimonio qué debo hacer? ¿Cómo logro que una vez casados mi pareja e hijos mejoren su relación? Ante eso es muy importante el diálogo y la apertura de todos los implicados para tener resultados efectivos. Si la situación no mejora o sus avances son escasos, podría ser necesario acudir a un espacio de consulta privada y trabajar las pautas necesarias para una sana convivencia. Esto obviamente dependerá de los tres aspectos mencionados al inicio del texto. De acuerdo a esto se podrá trabajar mejor para responder a esas necesidades. |
Por: María del Carmen Rodrigo
Psicóloga Clínica
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