La otra crisis silenciosa: cómo la no-lectura está destruyendo el futuro

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A propósito del informe de MOGUL DESARROLLO sobre educación, Andrés Seminario y Luis Hanna desarrollaron un episodio sobre la lectura. Este es un resumen del contenido del podcast.

Leer fortalece el vocabulario. Leer mejora la comprensión del uso correcto del lenguaje. Y el lenguaje “condiciona nuestra manera de pensar, desde las ideas más abstractas hasta las decisiones aparentemente irrelevantes” escribe Mariano Sigman en “El Poder de las Palabras” (2022).

Leer estimula las vías neuronales en el cerebro.

Leer favorece la memoria y el pensamiento crítico.

Leer enriquece la imaginación y la creatividad.

Pero en Ecuador el promedio de libros leídos al año por persona es de 1,7.

¡1,7 libros por persona por año! Y sólo el 26% de ecuatorianos declara leer por placer.

¿Por qué los ecuatorianos no leen más?

Hace algunos años un estudio reveló que en la mayoría de los hogares de Ecuador no hay libros. Seminario le hizo esa pregunta a una profesora de Guayaquil. Su respuesta fue directa: “Muchos modelos educativos obligan a leer, exigen lecturas que no son placenteras, interesantes, que no entusiasman y no acercan al niño al gusto por la lectura. Muchas veces la lectura es castigo.”

La psicología y la neurociencia han demostrado la lectura genera muchos beneficios a nuestro cerebro, educación y bienestar emocional.

Luego, ¿por qué sigue existiendo un porcentaje tan alto de no lectores?

Por cierto, a propósito de la Feria Internacional de Libro Guayaquil 2025, una vocero dijo que era “un mito decir que en el país no se lee”. Que en Ecuador se lee.

Pero a la FIL asistieron -según reportes de medios- unas 30.000 personas. Algunas de ellas, chicos y chicas, convocadas por un YouTuber -por cierto-. Guayaquil tiene más de 2.900.000 habitantes, 30.000 asistentes son sólo el 1%.

En Ecuador no se lee. No existe el hábito de la lectura.

Leer no es una facultad innata de la especie.

Leer involucra múltiples regiones del cerebro.

Por ello David Eagleman -neurocientífico- propone que la lectura es una de las actividades más poderosas para la neuroplasticidad de su cerebro.

Luego Usted no debe pensar en la lectura como tarea desde la disciplina de la lengua y la literatura.

Dicen que fue Faulkner -Premio Nobel de Literatura en 1949- quien dijo que abrir un libro es como prender una cerilla de fósforo en la mitad de un bosque oscuro. No es para alumbrarte, sino para ver cuánta oscuridad hay alrededor.

La lectura es un agente de cambio.

“…a leer se aprende fundamentalmente por contacto y por contagio, de tal modo que cualquier maestro que quiera incentivar la lectura en sus alumnos tiene que ser él primero lector”, dice Antonio Basanta -doctor en Literatura Hispánica, docente, editor, gestor cultural-.

A leer se aprende en casa.

Si Usted quiere incentivar la lectura en sus hijos, entonces Usted tiene que ser lector (parafraseando a Basanta).

Si bien la lectura no debe ser un castigo, Usted debe trabajar la voluntad y el gusto por los libros.

Si Usted quiere formar el hábito de la lectura, tenga libros a mano.

Si Usted no sabe que libros comprar porque no tiene referentes ni ideas, imagínelo así: Si quiere navegar en el fondo del mar o viajar a la luna, lea a Julio Verne; si quiere romanticismo lea a Brönte; si quiere aventuras lea a Dumas o Defoe; si quiere reír lea a David Safier; ¿terror? Edgar Allan Poe o Stephen King; ¿poesía? lea a Mario Benedetti o Neruda; si quiere erotismo, lea al Marques de Sade o Bukowski (si lo prefiere sucio).

O simplemente empiece con El Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

Estudios demuestran que si un niño lee bien en tercer grado tiene altas probabilidades de terminar la secundaria y de ingresar a la universidad.

Y sin la lectura se enervan la comprensión en matemáticas o en escritura, se limita la conversación, se pierde la capacidad de argumentar, se debilita la capacidad de innovar y la creatividad.

En las sociedades con altos índices de lectura también hay una mayor participación cívica; un pensamiento más crítico; y una economía más dinámica.

Porque la lectura no solo moldea su cerebro; también lo moldea como ser social.

La lectura es un entrenamiento para la conversación, la empatía y la conexión humana.

Pero en Ecuador el promedio de libros leídos al año por persona es de 1,7.

Se lee tan poco que ni siquiera existen estadísticas actualizadas sobre el hábito de la lectura. ¿Quién las leería?

7 BENEFICIOS DE LEER VALIDADOS POR LA CIENCIA

  1. Leer puede alargar la vida. Un estudio dice que leer libros puede reducir la mortalidad hasta en un 20%.
  2. Leer reduce el estrés. 30 minutos de lectura tienen la misma capacidad de reducir el estrés que 30 minutos de yoga.
  3. Leer ayuda a reducir el deterioro cognitivo.
  4. Leer mejora el pensamiento crítico.
  5. Leer activa la memoria.
  6. Leer fomenta la empatía. La ficción literaria hace que Usted comprenda mejor lo que piensan y sienten otras personas.
  7. Leer fomenta la conexión. Cuando Usted lee, se acerca psicológicamente a la comunidad y los personajes de la historia.

Finalmente, como diría Gabriel García Marques: “Ecuador, con su cielo cargado de promesas, solo podrá levantar vuelos hacia el porvenir si en sus manos reposa el libro, ese pequeño milagro que abre puertas secretas al conocimiento, la imaginación y la libertad.”

O, en palabras de Shakespeare: “…advertid, pueblos y gentes de Ecuador, que al dejar el libro, dejáis morir vuestra alma. La no-lectura, cruel tormenta que devora promesas y apaga estrellas, siembra desdén y muerte en la fértil tierra del porvenir. Pero aún yace en vuestras manos el poder de redimir este destino: corred presto a abrir el tomo cerrado, pues en sus páginas vive la llave de la gloria y la esperanza.”

Leer es el mejor superpoder que Usted tiene para no acabar siendo un personaje aburrido en una tragedia sin final.

Foto www.freepik.es
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