Visitamos la Iglesia de San José María donde un grupo de jóvenes desde hace un año impulsan un proyecto muy interesante llamado «La Plena». Conversamos con Juanes y Ana Belén para quienes nos contaron sobre esta iniciativa, cómo surgió y cuál ha sido su evolución.
Comenzamos preguntándoles cómo nació la idea de «La Plena». Juanes admite que no estuvo desde el principio, pero Ana Belén es quien puede hablar mejor de los orígenes: según ella, todo empezó con la llegada de un nuevo rector, padre Juan Carlos Vázconez, a la iglesia. Este observó la necesidad de crear una comunidad de jóvenes y tomó la iniciativa, convocando a un grupo de personas para idear algo que pudiera atraer a más jóvenes. En esa reunión surgió la idea de crear un podcast que se llamaría «La Plena», un nombre que resonó por su tono fresco y auténtico, ya que prometía hablar «la plena» verdad sobre diversos temas.
El contenido del podcast era variado. Según Juanes, aunque él no participó en sus inicios, recuerda que los episodios presentaban una mezcla de testimonios y guías prácticas dirigidas a temas específicos que preocupaban a los jóvenes. Poco a poco, se consolidó la idea de enfocarlos en información útil que los oyentes pudieran aplicar en su vida diaria. Los episodios se volvieron educativos y reflexivos, con la intención de que los jóvenes anotaran aprendizajes y pudieran recurrir al material siempre que lo necesitaran.
Sin embargo, el proyecto no se quedó solo en el formato del podcast. Se dieron cuenta de que muchas personas querían reunirse todas las semanas, lo que los llevó a organizar charlas de formación presenciales. Estos encuentros ofrecían un espacio abierto para la interacción y la resolución de dudas, creando conexiones más fuertes entre los asistentes.
Además, comenzaron a experimentar con otro tipo de actividades, los llamados «planes school». Estos son eventos recreativos diseñados para desconectarse, divertirse y socializar de manera sana y respetuosa. Incluyen noches de juegos, talleres de dibujo, actividades para reforzar el autoestima, proyecciones de películas e incluso dinámicas para facilitar el encuentro entre personas que compartan creencias y valores similares. Según ellos, estas experiencias suelen ser una excelente manera para romper el hielo y crear vínculos reales.
En resumen, «La Plena» ha evolucionado más allá del podcast. Ahora representa un espacio integral donde los jóvenes pueden aprender, compartir vivencias y también distraerse sanamente, todo dentro de un entorno alineado con su fe y sus valores. Ana Belén y Juanes dejan claro que el proyecto ha crecido junto con su comunidad, demostrando que crear espacios significativos puede tener un impacto transformador en la vida de muchos jóvenes.
Hay algo muy especial en el proyecto, y es el enfoque de crear un espacio donde los jóvenes profesionales puedan compartir experiencias, explorar temas relevantes para su desarrollo personal y fortalecer su fe. Lo interesante es esa amplitud que se da al término «joven», ya que puede abarcar distintas edades y perspectivas. En este caso, “La Plena” se enfoca en jóvenes de entre 20 y 35 años, una etapa crucial en sus vidas, donde enfrentan decisiones importantes sobre su futuro, relaciones, y desarrollo personal. Sin embargo, queda claro que el enfoque está en quienes buscan formar nuevas amistades dentro de un entorno de valores católicos.
Finalmente, es notable cómo un pequeño grupo autodenominado «Los Avengers» haya logrado construir una comunidad tan significativa en solo un año. Lo que comenzó como un grupo reducido de personas interesadas, ahora tiene el potencial de impactar a muchos más. El potencial del proyecto es innegable y ver cómo se ha desarrollado durante el último año es inspirador. Felicitaciones a todo el equipo detrás de «La Plena» por dedicar esfuerzo y entusiasmo a crear algo tan necesario e inclusivo para los jóvenes católicos. ¡Que continúen creciendo y marcando la diferencia!









