León XIV: “El mal se derrumba” cuando se anuncia y practica el Evangelio

Al presidir este domingo 14 de junio el rezo del Ángelus ante los fieles y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV aseguró que cuando el “Evangelio es anunciado y practicado, el mal se derrumba como una enfermedad que termina, como una noche que le deja paso al alba, como la muerte vencida por el Resucitado”.

“El Evangelio de hoy nos ofrece un gran regalo, porque todos los que lo escuchan están incluidos en la mirada de Jesús”, dijo el Santo Padre al abordar el pasaje tomado del Evangelio según San Mateo. “Es un relato que manifiesta el interés con el que observa, además de decirnos qué es a lo que Él presta atención”.

El Papa destacó que “haciéndose nuestro hermano, el Hijo de Dios mira a la gente, mira a la humanidad: ve la opresión que aplasta y la violencia que quita la fuerza. Ve las heridas de las guerras y el vacío del consumismo”.

Jesús, continuó, “ve rostros reducidos a máscaras, familias rotas por el mal y jóvenes ilusionados por falsos ideales”.

“Jesús ve y ama. Ama y sufre por nosotros, con nosotros: su compasión expresa no sólo cercanía fraterna, sino voluntad de redención”, subrayó.

El Señor, indicó León, “conoce nuestro corazón y lo cuida; frente a tantas personas semejantes a ‘ovejas que no tienen pastor’, Cristo se dedica a todas como buen pastor como buen pastor y, como señor de la mies, envía obreros al campo del mundo”.

El “trabajo que deben realizar” quienes siguen a Jesús, dijo, es “llevar el consuelo de Dios a los que sufren: llevar caridad donde hay miseria, esperanza donde hay aflicción, fe donde hay desconfianza”.

Luego recordó que “el Evangelio menciona los nombres de los doce primeros ‘obreros’”, quienes son “discípulos convertidos en apóstoles, es decir, en misioneros y predicadores”. El primero, recordó, fue “Simón llamado Pedro”, mientras que el último fue Judas Iscariote, “para recordarnos que se puede seguir a Jesús y traicionarlo, pero el Evangelio continúa siendo palabra viva y verdadera para todos”.

“La Buena Noticia que atraviesa los siglos es idéntica, siempre joven, fresca y liberadora: ¡’Ha llegado el reino de los cielos’!”, un mensaje que “está cerca porque en Jesucristo Dios se hace prójimo de todo hombre y mujer, de todo pueblo y nación”.

“De ese modo, la mirada de Jesús transforma la realidad: llena de amor, su iniciativa da vida a un pueblo nuevo, la Iglesia, llamado a continuar la misión de los apóstoles: ‘Gratis habéis recibido, dad gratis’”, señaló el Papa.

Al finalizar su mensaje previo al rezo del Ángelus, el Santo Padre recordó a todos los fieles que “la tarea de evangelizar nace del don de Dios que en Cristo se vuelve perdón para el mundo, servicio a los más pequeños y más pobres, compromiso por la justicia”.

“Pidamos el auxilio de la Virgen María, llena de gracia, para que respondamos con gozo y valentía a la misión a la que Jesús nos llama”, concluyó.

Agradecido por el “gran entusiasmo y devoción” de España

Concluido el rezo del Ángelus, el Santo Padre agradeció a Dios “por el Viaje Apostólico que me ha permitido realizar en España”, y también expresó su agradecimiento “al pueblo español, que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción; y, de manera especial, a Su Majestad el Rey”.

“Mi agradecimiento afectuoso va igualmente a los obispos, a las comunidades que he visitado y a toda la Iglesia que está en España. ¡Que Dios bendiga siempre a España!”, dijo.

Que el ejemplo e intercesión de los mártires “sostengan la misión” de la Iglesia

El Papa también recordó a los nuevos beatos Venceslao Drbola y Juan Bula, de Moravia, en la actual República Checa; así como a los sacerdotes salesianos polacos Juan Šwierc y ocho compañeros, quienes “han sido beatificados como mártires, porque fueron víctimas de las persecuciones de regímenes totalitarios a causa de su fidelidad a Cristo”.

También destacó que el sábado 13 de junio “en Mato Grosso, Brasil, fue beatificado Nazareno Lanciotti, sacerdote romano misionero, también él mártir, porque en nombre del Evangelio defendía a los más pobres”.

“Que el ejemplo y la intercesión de estos valientes testigos sostengan la misión de los presbíteros y de toda la Iglesia”, alentó.

Por David Ramos-Aciprensa
Foto Vatican News

 

 

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