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Si acabas de terminar una relación o te acaban de dejar, es fundamental que conozcas qué es lo no debes hacer después de eso.

La experiencia de una ruptura amorosa puede ser un evento muy duro y desafiante en la vida. Es cambio emocional. La manera como decidimos enfrentarlo y procesarlo es crucial para nuestra salud mental y nuestro crecimiento personal. Cuando se atraviesa por una ruptura amorosa (terminar una relación), es fácil caer en comportamientos no nos ayudan a sanar. Pueden prolongar nuestro dolor o, incluso, alejarnos de un crecimiento positivo.

 

 

No hagas esto a terminar una relación

Aquí te comparto seis cosas que deberías evitar después de una separación:

Aislarte socialmente

La tendencia a aislarse, debido a la pena tras una ruptura, es comprensible. También, es una actitud problemática. El aislamiento total puede dificultar tu proceso de sanación.

En el intercambio con otros encontramos consuelo y comprensión. Por lo tanto, hay que destacar la importancia de las relaciones genuinas para nuestro bienestar.

Tips: mantén contacto con amigos, familia, personas que te apoyen en momentos difíciles. Reconoce la relevancia de la comunidad. Comparte tus sentimientos con personas de confianza. Permite que te ayuden en el proceso de curación.

 

 

Buscar venganza o guardar rencor

Es natural estar enojado o resentido con la persona que ha estado involucrada en la ruptura. Por eso, solemos, en esos casos, sentir la necesidad de hacer justicia. Sin embargo, actuar con venganza, por una supuesta compensación, o permitir que el rencor se apodere de ti, te causará únicamente más dolor. Es por ello que eso solo perpetúa el sufrimiento y te impide sanar.

Tips: el perdón y la misericordia son fundamentales para la sanación propia y ajena. El perdón, aunque no siempre signifique reconciliación, es una práctica liberadora. Es una decisión personal que puede traer paz y permitirte avanzar hacia relaciones más saludables. Intenta ver la situación con comprensión. Busca liberarte de la ira que puedas sentir.

Negarte a aceptar la realidad

Una ruptura amorosa, a menudo, implica una fase de negación. Nos aferramos a la esperanza de que todo vuelva a ser como antes. Es fácil centrarse en los buenos momentos y olvidar los desafíos que condujeron a la ruptura.

Tips: la aceptación es crucial en el proceso de duelo. Debemos entender la importancia de reconocer la dignidad propia y de la otra persona. Acepta la realidad. Avanza con respeto y honestidad. Recuerda que toda la verdad nos permite aprender y seguir adelante con sabiduría. Reflexiona con sinceridad sobre la relación. Reconociendo, reflexionando, tanto las alegrías como las dificultades y qué aprendizaje te pueden dejar.

Caer en vicios o hábitos autodestructivos

Tras una ruptura, algunas personas buscan alivio en conductas nocivas. Algunas de ellas son el consumo de alcohol o de drogas, el exceso de comida, la promiscuidad, entre otras. Esto se debe a que el inconsciente cree que así llenará el vacío. Sin embargo, estos comportamientos solo brindan alivio temporal y dañan la dignidad y el bienestar. Aumentan la ansiedad o la depresión.

También resulta tentador revisar constantemente las redes sociales de tu expareja. Esto suele llevar a más dolor y confusión. El exceso y la obsesión impiden enfocarse en la sanación, el crecimiento y el avance personal.

Tips: optar por enfrentar la adversidad de forma saludable es crucial para un cambio sostenido y alegre. Toma un descanso de las redes sociales. Evita hábitos nocivos con el fin de dedicarte a actividades constructivas. Ello te puede ayudar a reconstruir tu vida y tu amor propio.

Alejarte de ti mismo

Una ruptura casi siempre es un golpe bajo a la autoestima. Por esto, tendemos a ser negligentes con nuestro bienestar físico, mental y espiritual. Se debe a que no nos sentimos merecedores de amor. Tampoco, merecedores del amor a nosotros mismos. Muchas veces sucede por una culpabilidad mal asumida.

Tips: el autocuidado es esencial para el desarrollo personal. Es importante atender nuestro cuidado integral. Dedica tiempo a actividades que te nutran en tus tres componentes vitales. Algunas de ellas pueden ser: hacer ejercicio, comer sano, descansar adecuadamente, hacer alguna expresión artística. No niegues, ni reprimas, ni juzgues tus emociones. Si necesitas llorar o gritar, hazlo en un entorno seguro. Dedica tiempo a la oración, a tu vida interior.

Precipitarte a una nueva relación

Buscar rápidamente una nueva pareja para vengarte, llamar la atención de tu ex, llenar un vacío o mitigar el dolor, resulta una solución temporal que puede obstaculizar el proceso de curación necesario. El dicho «un clavo saca otro clavo» es engañoso. Intenta sacar un clavo con otro y verás la frustración o el desastre.

Tips: fomenta tu desarrollo personal antes de buscar satisfacer tus necesidades en otra relación. Dedica tiempo a conocerte y entender tus aspiraciones y valores. Al invertir en tu crecimiento, te prepararás para una futura relación saludable y satisfactoria.

Terminar una relación puede parecer el fin de un capítulo importante o incluso del mundo entero. A su vez, es una oportunidad de crecimiento personal y espiritual. Sigue estos consejos para superar el dolor. Encontrarás alegría y verás mejor el sentido de tu vida.

Recuerda que es normal buscar ayuda si te sientes abrumado. El apoyo de tus seres queridos y de expertos profesionales es crucial para tu proceso de recuperación emocional.

La ruptura puede catalizar un profundo crecimiento personal y espiritual. Puede conducirte a una renovada fortaleza y autoconocimiento. Redescubre la alegría de vivir antes de compartir tu vida en pareja.

 

 

Escrito por: Pedro Freile, Sicólogo, vía amafuerte.com

 

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