¿Sientes miedo y ansiedad después de que alguien fallece?

¿Qué pasa cuando un ser querido fallece a nivel emocional y físico? Una tanatóloga enseña a lidiar con la ansiedad y miedo tras la pérdida

Aunque sabemos que la vida terrenal tiene un final y es algo que no podemos evitar; aún así, es un suceso que nos impacta y genera sensaciones nuevas a nivel físico y emocional, especialmente cuando se trata de un ser querido.

En entrevista con Laura Aguilar, tanatóloga y autora del libro Dolor y Milagro, explicó a los lectores que tras una pérdida llega el duelo, que genera “reacciones físicas y mentales traumáticas que requieren paciencia para sanar, ya que muchas veces reprimimos lo que sentimos; por ende, este proceso se convierte en parte fundamental para afrontar una pérdida». 

¿Qué pasa cuando alguien fallece? 

Laura, comparte que “hay ciertas conexiones en el cerebro que nos hacen saber que la persona está ahí, pero cuando ya no está, comienzan a surgir dudas; y al ya no percibir su presencia, se le comienza a extrañar”.

De manera física, el cuerpo comienza a tener insomnio, falta de apetito, apatía hacia ciertas actividades, como el ejercicio, y dolor físico generalizado, incluyendo opresión en el pecho. «Estas reacciones se deben a que la angustia de la pérdida impide que el organismo funcione normalmente durante las etapas iniciales del duelo», argumentó la especialista en tanatología.

Mientras que a nivel mental, ocurre un proceso distinto. La especialista explica que asimilar y vivir el duelo tras una muerte toma aproximadamente un año. Durante este tiempo, es normal experimentar reacciones como deseos de contactar a la persona fallecida o visitar su domicilio. 

¿Qué podemos hacer ante la ansiedad y el miedo?

Aunque la muerte es un suceso traumático por naturaleza -y es difícil asimilarlo- también puede generar un miedo intenso a que la tragedia se repita con otros seres queridos o con la propia persona, dado que la muerte es un proceso implícito en todos los seres vivos.

Entonces, ¿qué podemos hacer para vivir adecuadamente un duelo? Aquí hay algunas recomendaciones de la tanatóloga Laura Aguilar.

1 Manejar las emociones

Aunque el miedo ante una pérdida es inevitable, Aguilar sugiere que es posible y necesario aprender a manejarlo para que no se convierta en un obstáculo que impida a la persona continuar con sus actividades cotidianas y en su proceso.

2 Diferenciar entre duelos

«El duelo normal es un proceso altamente personal y variable, condicionado por el carácter y la resiliencia de cada individuo», aclaró Laura. 

Por lo que, un periodo de seis meses a un año se considera normal; si después de un año y medio a dos años la persona permanece estancada sin avances, se clasifica como duelo crónico o patológico. 

En estos casos, la especialista recomienda una atención integral, en la que se incluye un proceso terapéutico de tanatología, psiquiatría y nutrición.

La especialista recomienda hablar con alguien cercano o bien un especialista en tanatología lo que estamos sintiendo en cada etapa del duelo, luego de perder a un ser querido. 

4 Permite el llanto

Llorar es una forma de purificación, mediante la cual liberamos toda tensión que el cuerpo pueda retener. Es también el primer paso para procesar el sufrimiento y a su vez, regula las emociones. 

En una libreta escribe los pensamientos y sentimientos que sientes, de esta manera podrás descargar todas esas sensaciones en papel y la mente logrará poco a poco procesar la pérdida.

6 Fortalecer el espíritu

Finalmente, Aguilar recomienda acudir al mayor consolador: Dios. De esta manera podremos encontrar un sentido positivo al sufrimiento y que mejor si lo acompañamos de una dirección espiritual, ayudando a nuestra alma a no estancarse en el dolor. 

La luz después del túnel

Sin duda, no es fácil asimilar que una persona a la que queríamos ya no está físicamente con nosotros, pero la tanatología nos demuestra que es posible salir del túnel por el que es necesario pasar para sanar y fortalecernos. 

Por Karen Hutch-Aleteia
Foto www.magnific.com