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Si lo que buscas es mantener una buena salud conforme avanza tu vida, es fundamental que cuides de tu corazón. ¡Lee y comparte!

Si bien el corazón cumple con funciones vitales como bombear sangre al cuerpo, lo cierto es que este órgano también cumple funciones endocrinas esenciales para mantenernos vivos.

Un aspecto poco conocido por las personas es que, aunque el corazón envejece con nosotros, tiene la capacidad de regenerarse, pero esto dependerá en gran medida de nuestro estilo de vida y los factores de riesgo que se nos presenten.

«Mantener un corazón sano implica llevar un estilo de vida saludable, pero también requiere que conozcamos nuestro cuerpo, lo liberemos de adicciones a sustancias tóxicas, y sobre todo, que acudamos a chequeos periódicos con un especialista, que será el encargado de decirnos si nuestro corazón está funcionando correctamente», indica al Dr. Gregory Celis, director médico de Laboratorios Bagó.

El Dr. Vladimir Ullauri, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología Núcleo de Pichincha, recalca que: “no debemos olvidar que las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión arterial son las primeras causas de muerte en el mundo, pero nosotros podemos evitarlas y controlarlas para tener una mejor calidad de vida”.

 

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Mejores tips para mantener tu corazón saludable

En el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, compartimos a continuación los mejores tips para mantener el corazón saludable:

Mantener una dieta saludable

Lo primero que debemos entender sobre la alimentación, es que juega un rol fundamental en la salud, y particularmente en el correcto funcionamiento del corazón. Por ejemplo, si bien las grasas son necesarias para nuestro organismo, el problema está en la sobrecarga y abuso de las mismas.

Esto puede desencadenar en un exceso de colesterol circulante en la sangre que se depositará en las paredes de las arterias, originando problemas como las denominadas “placas de ateroma”, que son lesiones que bloquean el flujo sanguíneo.

De igual manera, el abuso en el consumo de azúcares es lesivo para nuestro organismo, principalmente por el riesgo de provocar una diabetes.

Los expertos advierten que quienes padecen de diabetes o prediabetes, automáticamente presentan un mayor riesgo de enfermedades cardíacas como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y cardiomiopatía diabética, entre otras.

Los doctores recomiendan que las personas eviten también el exceso de sal y carbohidratos en su dieta diaria. En su lugar, que opten por nutrirse con alimentos que aporten vitaminas y minerales, como frutas y verduras, pues así obtendrán los elementos necesarios para el adecuado desempeño de las membranas celulares y las células del corazón.

 

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Decirle sí al ejercicio y a una vida activa

El ejercicio constante es uno de los pilares fundamentales para mantener un corazón saludable. En ese sentido, tener una rutina diaria de actividades físicas, combinada con una hidratación adecuada (entre 2 y 3 litros de agua al día) es clave para evitar la aparición de muchas enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial y los infartos.

Un corazón que se ejercita en forma adecuada hace que el tejido cardíaco tenga una óptima capacidad de contracción y relajación, asegurando su buen funcionamiento.

A esto se suma la necesidad de evitar las cargas de estrés emocional y aquellas circunstancias que puedan agravar el estado de salud y tengan un impacto directo en el corazón.

 

 

Evitar el tabaquismo y el alcoholismo

Como ya es de conocimiento público, el consumo excesivo de alcohol, tabaco y otras sustancias intoxicantes es extremadamente perjudicial para la salud del corazón.

Ambos especialistas coinciden en que el consumo permanente y descontrolado de estas sustancias puede dañar el corazón porque los tóxicos afectan el músculo cardíaco y pueden llegar a debilitarlo, causando una enfermedad denominada miocardiopatía dilatada.

Esta enfermedad provoca que el corazón se dilate y disminuya su fuerza de bombeo, provocando síntomas de insuficiencia cardiaca en la persona. Además, la enfermedad puede afectar a cualquier persona, a cualquier edad.

Detectar alertas a tiempo

Es sumamente importante saber reconocer cuando el corazón alerta sobre un posible riesgo. Algunos de los síntomas de afecciones comunes como la hipertensión arterial o los soplos cardíacos, son la fatiga, falta de aire y la sensación de que el corazón está latiendo más rápido de lo normal.

Estos síntomas dependen del tipo de enfermedad, pues en el caso de la hipertensión arterial, por ejemplo, pueden presentarse también otras alertas como dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, y edema o hinchazón de los tobillos.

Si fuese el caso de un posible infarto o angina de pecho, los especialistas indican que el principal síntoma es el dolor en el pecho. Cuando el dolor se presenta en reposo y dura más de 15 minutos, se habla de un probable infarto, y cuando dura menos de 15 minutos se conoce como una angina o preinfarto.

Este dolor se caracteriza por presentarse por detrás del centro del pecho, ser opresivo y por prolongarse hacia el cuello, la mandíbula y el brazo. Además, suele estar acompañado de náuseas, sensación de sudoración profusa y palidez.

 

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Acudir a chequeos periódicos

A pesar de que muchas enfermedades cardíacas presentan síntomas, cada persona es particular, y muchas veces estos síntomas pueden pasar desapercibidos.

Es recomendable que las personas que superan los 40 años de edad se realicen chequeos anuales de lípidos, glucosa y presión arterial para determinar la existencia o no de los factores de riesgo mencionados anteriormente.

En el caso de que se detecte alguno de ellos, se debe iniciar con los tratamientos preventivos que pueden ser no farmacológicos, como el ejercicio y la alimentación saludable. y/o farmacológicos, con el tratamiento recomendado por su médico.

De igual manera, quienes son menores de 40 años, deben estar atentos y acudir al médico oportunamente, en especial si en su familia existen antecedentes de enfermedades cardiovasculares o factores de riesgo. Lo más importante, es que las personas acudan al cardiólogo y no se automediquen, pues esto puede ser muy perjudicial.

 

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